
La publicidad en Radiotelevisión Española tiene los días contados. El Gobierno ha decidido suprimir totalmente los anuncios en la cadena estatal, para lo cual ultima un proyecto de ley que, con toda probabilidad, será aprobado el próximo viernes en Consejo de Ministros para su posterior tramitación parlamentaria. El objetivo es que la llamada Ley de Financiación de la TV Pública esté en vigor el próximo otoño, con el comienzo del nuevo curso televisivo.
RTVE dejará así de inmediato de emitir los hasta once minutos de anuncios por hora que ofrece actualmente y, por consiguiente, renunciará a los más de 500 millones de euros que ingresa anualmente por este concepto (520 en el presupuesto de 2009).
El Gobierno, con su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega como principal impulsora, ha diseñado un sistema de financiación estable que incluye un presupuesto fijo para cada año: 1.200 millones, 100 más que hasta ahora. Con esta partida añadida la Corporación deberá hacer frente al coste derivado de producir contenidos para suplir el espacio que ahora ocupa la publicidad.
Ingresos pormenorizados
De esos 1.200 millones, el 45 por ciento (540 millones) procederá directamente de los Presupuestos Generales del Estado (este año están previstos 555). Otro 20 por ciento del presupuesto total (240 millones) llegará a la caja de RTVE del impuesto que el Estado recauda de todas las compañías que utilizan en España el espectro radioeléctrico -el Grupo estatal recibirá de esta forma el 80 por ciento de lo que se recauda en nuestro país por este concepto-.
El 35 por ciento restante (420 millones) proviene de unos nuevos impuestos que el Gobierno aplicará al sector privado. De una parte, las cadenas privadas de TV, en principio grandes beneficiarias de la eliminación de publicidad en RTVE, deberán destinar a la Corporación estatal el 3 por ciento de sus ingresos brutos de explotación. De otra parte, las operadoras de telecomunicaciones -que también ofrecen servicios audiovisuales en sus respectivas ofertas de servicios- tendrán que ceder el 0,9 por ciento de sus ingresos, un modelo que ya se aplica en Francia.
También se ha previsto que RTVE continúe vendiendo formatos originales y contenidos a otras cadenas, lo que se ha tasado como un uno por ciento de sus ingresos anuales (1,2 millones).
El proyecto también incluye la creación de un fondo de reserva para los años de bonanza económica. Si los ingresos variables superaran las necesidades de la cadena se han previsto dos escenarios. Primero, que se reduzca la subvención del Estado. Segundo, que se reserven para contigencias especiales como pueden ser unos Juegos Olímpicos o unas elecciones.
Guiño al cine español
También se establecerán obligaciones adicionales a RTVE. Además de potenciar la programación europea y ser especialmente vigilante con los contenidos infantiles, la cadena pública deberá destinar un 6 por ciento de su presupuesto anual al cine español (actualmente esta partida es del 5 por ciento).
RTVE sólo podrá gastar hasta un 10 por ciento de sus recursos anuales, 120 millones de euros, en la compra de derechos del fútbol («contenidos de gran valor»). Y en lo que respecta a la emisión de estrenos taquilleros de cine americano, se establece un techo de 80 películas en «prime time» al año.

