Veronica Lario, su segunda esposa, anuncia que ya tiene a una abogada fiable

Las gotas que colmaron el vaso
«Bailarinas» en las listas europeas. A fines de abril se registró el último terremoto en el matrimonio Berlusconi-Lario, con el intento del primer ministro de incluir en las listas europeas de su partido a guapas mujeres del mundo del espectáculo. Veronica Lario lo calificó de «desvergüenza».
El regalo de «papi». El primer ministro viajó el mes pasado a Nápoles para asistir al 18 cumpleaños de una bella rubia que lo recibió con el apelativo de «papi». Silvio Berlusconi le regaló un collar de oro y diamantes. «Papi» no asistió al 18 cumpleaños de su propia hija, como se quejó Veronica Lario.
«Me casaría contigo». En 2007 el matrimonio vivió otro desagradable episodio cuando Berlusconi le dijo en una cena a la ahora ministra Maria Carfagna: «Si no estuviera casado, me casaría contigo». Lario le exigió excusas públicas y horas después se las formuló en una carta a los medios.
Cuando acaba de jactarse de ser el líder más popular del mundo, a Silvio Berlusconi se le complican las cosas en casa. El presidente del Gobierno italiano se declaró ayer dolido por la noticia de que su segunda esposa, Veronica Lario, quiere divorciarse después de 17 años de matrimonio y aseguró que es «un asunto personal» del que no piensa hablar.
En un escueto comunicado del que informaban ayer los medios locales, «il cavaliere» precisó que «es un asunto personal que me duele, que entra en la dimensión privada, y del cual me parece obligado no hablar», informa Efe. Estas han sido sus primeras declaraciones oficiales desde que se hiciese pública, ayer por la mañana, la voluntad de Lario de pedir el divorcio.
Tras una larga consulta con los subsecretarios de la Presidencia Gianni Letta y Paolo Bonaiuti para decidir qué estrategia seguir con los medios, Silvio Berlusconi se desplazó en helicóptero hasta la casa que el matrimonio tiene en Arcore, cerca de Milán. El primer ministro reside a las afueras de Milán, en un palacio del siglo XVII edificado sobre un antiguo monasterio del siglo XII.
La ex actriz confirmó que va a pedir el divorcio tras la últimas actuaciones de su marido, como la inclusión de mujeres guapas en las listas de su partido para las elecciones europeas y la visita que éste hizo hace unos días en Nápoles a una joven de 18 años, que le llamaba «papi».
Bienes por 5.000 millones
La posibilidad de una separación -según «La Repubblica»- apareció a fines del verano de 2008, cuando Lario confesó que hacía diez años que lo meditaba. Pero ahora ya ha elegido a una abogada, «una persona de la que finalmente me puedo fiar», anunció.
Lario, de 53 años, quiere evitar las discusiones, hacerlo rápido y ganar tiempo a un hombre «capaz de convocar una rueda de prensa para decir que el que ha pedido el divorcio ha sido él». «Quiero seguir adelante. Estoy más tranquila y convencida de que en este punto no es digno que yo me pare aquí», confesó. También sabe que el camino que le espera «es duro», en referencia al reparto del bienes patrimoniales, que podría alcanzar los 5.000 millones de euros. Sus hijos, Barbara de 24 años, Eleonora de 22, que estudia en EE.UU., y Luigi, de 20, que sigue los pasos empresariales de Berlusconi, le han asegurado que «no moverán un dedo contra su padre», pero han agregado: «Tú, mamá, haz lo que te convenga».
A finales de abril estalló la polémica sobre la inclusión en las listas para la elecciones europeas del Pueblo de la Libertad (PDL) de mujeres del mundo del espectáculo. Lario respondió que su candidatura era una «desvergüenza» para «diversión del emperador» y que ofendía «la credibilidad de todas» las mujeres. Dos días después, Berlusconi retiró a la gran mayoría.

