Valoración:
ABC Lydia Bosch y Alberto Martín, en una imagen de archivo
Actualizado Lunes, 04-05-09 a las 12:10
Con un extraordinario cuidado al haber una menor por medio es como ABC destapó en exclusiva la denuncia por presuntos abusos que la actriz Lydia Bosch interpuso contra su esposo el pasado día 27. Se midieron las palabras y se informó de una noticia que se ha convertido en titular de todos los medios sin querer perjudicar nunca a las víctimas de esta historia, que siempre acaban siendo los hijos de un matrimonio roto. Por eso, la primera sorpresa llegó de manos del increíble comunicado que, tras esa noticia, lanzó Micky Molina, padre de la hija mayor de Lydia, Andrea, que en cuestión de pocos meses cumplirá 18 años. Conmocionado tras enterarse por la llamada de un asistente social de la denuncia que había presentado Lydia Bosch, Molina avisó a su abogada, Teresa Bueyes, para ver qué hacían mientras cogía un avión de Fuerteventura a Madrid con el fin de encontrarse con una hija a la que durante los últimos años no ha tratado, según su versión porque su madre no lo ha permitido, según la parte contraria porque no se ha ocupado de sus responsabilidades como padre.
Ese comunicado fue el que señaló directamente a la hija de ambos, menor de edad, con quien Molina sólo ha podido intercambiar estos días unos correos electrónicos, donde le muestra todo su amor y apoyo. Su intención es personarse este lunes en la causa emprendida por Bosch, quien, por otra parte, sigue sin contestar a sus llamadas.
Ese fue el primer comunicado de lo que ha supuesto un auténtico despliegue de aclaraciones remitidas por abogados y representantes artísticos. Tras la puesta en libertad del arquitecto Alberto Martín, una vez declaró por esos presuntos abusos a una menor (como recoge la nota del Tribunal Superior de Justicia), fue la abogada de su mujer la que envió otra aclaración señalando que el caso seguía abierto y que el arquitecto debía presentarse todos los día 1 de cada mes ante la policía hasta que se celebre el nuevo juicio, dado que la denuncia ha sido admitida (hoy se publica el Auto completo).
«Moral intachable»
Martín Caballero, un hombre de profundas convicciones religiosas, cuyos amigos no dudan en resaltar «de una moral intachable», y que otros califican como extremadamente serio y exigente, tras volver a su domicilio conyugal en La Finca de Somosaguas (las casas que construyó cuando trabajaba con Cereceda, con quien cuentan que no acabó nada bien), organizó su defensa mediática contratando un gabinete de comunicación que, en unión con sus abogados, envió otro comunicado para asegurar que todo era falso y que esa denuncia se debía a la negativa del arquitecto de aceptar las condiciones que Bosch le pedía por su divorcio, además de recordar que habían denegado la orden de alejamiento familiar. Eso sí, en ese texto se daba un paso más sobre la menor al asegurar que el arquitecto no había «besado a la menor en la boca hace cinco años».
Y es aquí cuando el orden de los factores sí altera el producto según quien lo diga. La defensa de Martín Caballero recuerda que desde el 15 de abril hay un proceso de divorcio en marcha. Por su parte, la representante de Lydia Bosch insiste en que son dos cosas independientes: por una parte, está el divorcio de un matrimonio que hacía aguas desde el pasado verano y de ahí que esta Semana Santa Bosch estuviera en casa de sus padres en Cataluña con sus hijos. Me niega que la cifra que la actriz pide para afrontar las cargas familiares mensuales sea de 20.000 euros y considera muy retorcido pensar que Lydia haya recurrido a una denuncia tan grave como la que presentó como arma de chantaje. «¡Pero cómo se puede pensar que exponga a su propia hija ante algo así! -afirma-. No tiene nada que ver. El divorcio estaba en marcha. Después fue cuando se enteró de lo otro. El día 27 puso la denuncia por presuntos abusos a una menor y lo hizo junto a una prueba pericial (un informe psicológico realizado dos días antes) que se ha tramitado», dice. La pareja ya tenía un preacuerdo oral sobre su nueva situación, de ahí que los fines de semana se turnaran para hacer planes con los niños. Este puente la actriz ya había dicho que se iba con los pequeños a la finca de un conocido editor de prensa. Otra cosa deja clara: Lydia no prepara ninguna exclusiva.
Lo cierto es que fue durante los trámites de divorcio cuando la menor contó algo que había ocurrido cinco años antes y que, según ese informe, había tenido «bloqueado» hasta que una serie de circunstancias hicieron que reviviera esos episodios que, según la denuncia, se producían en el trayecto de casa al colegio, cuando el arquitecto dejaba a la menor. La juez de Pozuelo dictaminó que no había motivo para una orden de alejamiento y por eso anoche el matrimonio se reencontró de nuevo en su hogar a pesar de todo lo vivido en los últimos días. Menos mal que la casa es suficientemente grande como para evitarse si uno quiere. A fin de cuentas fue viendo los planos de esas casas cuando Lydia y Alberto se conocieron. Después de aquel primer encuentro construyeron la casa de sus sueños que ahora uno de los dos tendrá que abandonar.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook