Una imagen de calcio simulada por Blue Brain
Actualizado Lunes, 04-05-09 a las 19:36
Un equipo internacional de científicos, en el que participan investigadores de diferentes centros españoles, trabaja en el desarrollo de un cerebro artificial que podría revolucionar múltiples campos de la medicina. La iniciativa Caja Blue Brain, liderada en España por expertos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), pretende reconstruir la estructura interna del cerebro de los mamíferos mediante novedosas herramientas informáticas para poder simular los efectos de enfermedades como el alzheimer, el parkinson o el huntington y probar medicamentos que puedan tratarlas. El sistema se inspira en los sistemas aeronáuticos para simular vuelos. En la actualidad, los investigadores ya han conseguido reconstruir una pequeña región del cerebro en la que han obtenido «resultados muy satisfactorios», y esperan que la totalidad del neocórtex esté concluida en 2010.
Los orígenes del proyecto se remontan al año 2005, cuando L'École Polytechinque Fédérale de Lausanne (Suiza) y la compañía IBM anunciaron conjuntamente la intención de crear un modelo funcional del cerebro utilizando el superordenador Blue Gene, de IBM. Lo ambicioso de la iniciativa, basada en lo que se conoce como ingeniería inversa, hizo que cobrara una dimensión internacional. La meta final del Blue Brain es proveer a la comunidad científica de una herramienta con la que explorar, a través de simulaciones y nuevos programas de imagen, el funcionamiento del cerebro y su comportamiento en situaciones disfuncionales, como ocurre en el caso de patologías como la depresión o la enfermedad de Alzheimer. De esta forma, será la «cobaya digital» del futuro.

Simulación de una neurona en BlueBrain
Blue Brain utiliza la técnica de la ingeniería inversa, que consiste en obtener información a partir de un producto final, desmontándolo, para determinar de qué está hecho, qué lo hace funcionar y cómo fue creado. Este proyecto supone el primer intento exhaustivo, a escala mundial, de realizar ingeniería inversa del cerebro de los mamíferos.


