Sábado, 02-05-09
LUIS DE VEGA
CORRESPONSAL
RABAT. La renovación de la misión de los cascos azules de la ONU en el Sahara Occidental, hasta 2010, se ve envuelta en la polémica. Al eterno enfrentamiento entre las principales partes implicadas en el conflicto, Marruecos y el Frente Polisario, se ha unido el debate sobre la vigilancia de los derechos humanos en la ex colonia y en los campos de refugiados saharauis en Argelia.
La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso), tiene encomendadas como tareas la celebración de la consulta en la que los saharauis deberían decidir su futuro y el alto el fuego tras la paz firmada en 1991.
Con el referéndum bloqueado y la guerra aletargada desde hace lustros, la preocupación son los derechos humanos. Uganda y Costa Rica trataron de ampliar a esa parcela el mandato de la Minurso, pero encontraron en el Consejo de Seguridad un muro en Francia, uno de los principales aliados de Marruecos que, junto a otros países como España, defiende el plan de autonomía propuesto por Rabat.

