Actualizado Jueves, 30-04-09 a las 18:45
Decía Jacqueline Kennedy que “una de las cosas más negativas de la vida es el sexo, ya que te arruga la ropa”. Pese a enterrar a dos maridos, lo cierto es que la animadversión –y el conocimiento de su poder- de la ex primera dama estadounidense hacia los placeres carnales parece haber calado hondo entre sus homólogas contemporáneas. La última en sumarse a esta cruzada ha sido Ida Odinga, mujer del primer ministro keniano, Raila Odinga, quien ha anunciado que apoyará la "huelga de sexo" de siete días convocada por un grupo de mujeres -autodenominadas G10- en protesta por las disputas entre su marido y el presidente, Mwai Kibaki.
Kibaki y Odinga firmaron un "matrimonio de conveniencia", el pasado año que puso fin a la violencia postelectoral que ocasionó más de 1.500 muertos y 400.000 desplazados internos.
Sin embargo, el pasado lunes, el primer ministro abogó por la celebración de nuevas elecciones si no le concedían dos cargos en el Parlamento que actualmente ostenta el vicepresidente, Kalonzo Musyoka. Una cuestión que podría hacer peligrar el frágil gobierno de coalición.
Ante las críticas que acusan a Ida Odinga de banalizar el debate político con su protesta sexual, la causante de este revuelo mediático anunció que “el boicot de sexo no es un castigo, sino una acción para atraer la atención sobre el asunto".
De igual modo, Patricia Nyaundi, directora ejecutiva de la Federación de Mujeres Abogadas -organización que participa en la campaña- remarcaba ayer que "grandes decisiones se han tomado durante una charla de almohada. Así que queremos que las señoras de Kibaki y Odinga les pregunten a sus maridos: ¿Podéis hacer algo por Kenia?".
El G10 ha pedido también a Lucy Kibaki, esposa del presidente, que se una a ellas en esta guerra del sexo, un apoyo que consideran "importante para que la medida tenga incidencia en la clase política". Un hecho que -dado el currículum del mandatario- poco o nada podría afectar al alivio de sus instintos vitales. El pasado mes de marzo, y en una surrealista rueda de prensa, Kibabi salió al paso de las noticias publicadas por algunos diarios locales en las que se narraba su presunta relación adúltera con una mujer llamada Mary Wambui. Una cuestión que, pese a haber sido negada en numerosas ocasiones por el presidente y su esposa "oficial", todavía despierta las burlas de políticos rivales en los descansos parlamentarios.


