Jueves, 30-04-09
-Se dijo que el proceso en torno al 11-M le había dejado «tocado» políticamente...
-No sabe usted hasta qué punto me tocó, en lo moral, en lo personal, en lo familiar... pero, felizmente, el Tribunal Supremo tiró a la papelera tanta infamia. Ni siquiera entró a valorar y dijo, literalmente, «ausencia de lícito penal alguno».
-¿Cree que su imagen pública se vio afectada por el caso?
-Me tocó y me fortaleció mucho porque hubo mucha gente que se puso definitivamente a mi lado y eso lo he valorado mucho. Yo tengo dos familias muy potentes, la mía personal y la de mi partido que sumadas hacen que nunca desfallezca y vaya en posición vertical por la mañana.
-Su relación con Mayor Oreja, ¿es tan estrecha como dicen?
-Muy estrecha. Tengo el privilegio de contar con su amistad y su confianza y me siento orgulloso de pertenecer a su equipo.
-¿Es usted su «apagafuegos»?
-En absoluto. El señor Mayor Oreja no provoca ningún incendio así que no necesita ningún bombero.

