Martes, 28-04-09
Por si alguien aún no se había enterado de la visita de los Sarkozy, el Paseo del Prado se convertía ayer en una sucursal hispana de los Campos Elíseos. Un Museo del Prado totalmente afrancesado -quién lo hubiera imaginado hace 201 años- presentaba dos acontecimientos con el país vecino como gran protagonista, ambos patrocinados por la Fundación AXA.
Por un lado, se ha puesto en marcha un nuevo programa, «La obra invitada», con el que la pinacoteca pretende dar a conocer en España algunas obras maestras de otros museos y ponerlas en relación con algunos cuadros de su colección. Se ha iniciado con una de las joyas del Louvre, la maravillosa «Magdalena penitente», de Georges de La Tour, que cuelga, hasta el 28 de junio, en la sala 5 del Prado, junto a las dos obras de este artista que atesora el museo: «Viejo tocando la zanfonía» y «San Jerónimo leyendo». Ésta última, antes catalogada como «Retrato de cardenal», permaneció años en el anonimato. Durante décadas estuvo colgada en un despacho del Palacio de la Trinidad (antigua sede del Instituto Cervantes) hasta que el Museo del Prado la atribuyó a Georges de La Tour. Un acontecimiento de primer orden, si tenemos en cuenta que su producción apenas supera las cuarenta obras.
El pintor de la sensibilidad
Es el más español de los artistas franceses -se le ha confundido con Zurbarán, Maíno y hasta con Velázquez-, el pintor de la sensibilidad. De La Tour es un artista misterioso, que usa la luz a su antojo, de manera muy inteligente, como se aprecia en esta «Magdalena penitente», que, para Gabriele Finaldi, director adjunto del Prado, es «poesía sublime y una de las obras más bellas del siglo XVII».
Además, coincidiendo con la visita oficial del presidente francés a España, se ha inaugurado la primera de las salas de la reordenación que está llevando a cabo el Prado. La sala 39, donde hasta hace poco colgaban «El 2 y el 3 de mayo» de Goya (ahora ya instalados en la sala 65, como antesala a la pintura del XIX), acoge una sala temática, «Los primeros Borbones», dedicada al retrato borbónico de pintura francesa del siglo XVIII. Destaca, especialmente, el gran retrato de «La Familia de Felipe V», de Louis Michel van Loo.
Tanto el director del Prado, Miguel Zugaza, como el del Louvre, Henri Loyrette, subrayaron la estrecha colaboración entre ambos museos que llevará en los próximos tres años a celebrar grandes muestras conjuntas como «Turner y los maestros» (2010), «El paisaje clasicista en Roma» (2011) y «El último Rafael» (2012).

