Lunes, 27-04-09
El candidato del Partido Socialdemócrata, Jaume Bartumeu, venció anoche en las elecciones generales en Andorra al obtener 14 de los 28 representantes del Consell General (Parlamento), pero se ha quedado a un paso de la mayoría absoluta, establecida en 15 escaños.
Por su parte, el candidato de Coalición Reformista, Joan Gabriel, que encabezaba una lista formada por el partido del Gobierno (Partido Liberal de Andorra) y por una formación denominada Nuevo Centro, ha logrado 11 escaños, mientras que Eusebi Nomen, de Andorra por el Cambio, un partido de nueva creación, consiguió los tres restantes, según informa Efe.
El Gobierno que surja de las elecciones tendrá el reto de aprobar la reforma fiscal que Andorra tiene pendiente tras su salida de la lista negra de paraísos fiscales de la OCDE.
Un total de 20.298 andorranos con derecho a voto elegían ayer —con un índice de participación del 75,3%— a los gobernantes que ineludiblemente deberán aprobar antes de fin de año las reformas necesarias para sacar al país de la lista de los paraísos fiscales de la OCDE. Los andorranos aceptan su destino a regañadientes, porque consideran que la cumbre del G-20 desvió la atención del verdadero origen de la crisis, al identificar a los paraísos fiscales como chivos expiatorios. Pero el detonante para que los andorranos aceptaran cambiar sus reservadas leyes bancarias fue la amenaza que lanzó el presidente francés, Nicolas Sarkozy, de renunciar a su título de copríncipe si el país no dejaba de ser un paraíso fiscal.
Tras 14 años de gobiernos liberales, el líder socialdemócrata, que era candidato por tercera vez consecutiva por el PS, logrará sustituir al liberal Albert Pintat.
Bartumeu defiende la creación de un IVA que aglutine todos los impuestos indirectos actuales y la aplicación de una especie de impuesto sobre la renta similar al español que se aplicaría a los andorranos que ganen más de 35.000 euros anuales. También prevé crear un seguro de paro con limitaciones y defiende un acuerdo de adhesión a la UE similar al alcanzado con Albania y Croacia.
La participación electoral (75,3%) ha supuesto un 5,1% menos que en los comicios de abril de 2005. De hecho se trata del porcentaje más bajo desde 1993, aunque si se compara con elecciones españolas el número de votantes resulta muy elevado.

