Valoración:
Viernes, 24-04-09
Los Reyes Magos tienen el roscón. La Almudena, su «corona» de nata. San Isidro, las rosquillas. El 2 de Mayo, una fiesta tan madrileña, también tendrá su dulce particular: se llama «tarta del Bicentenerio» aunque, seguro, todos irán a comprarla como el «pastel del 2 de Mayo».
La idea ha sido un mano a mano entre Vocento y la Asociación de Pastelería de Madrid, integrada en Cecoma. Ayer, en la sede de la Escuela Superior de Formación de Pasteleros, se cocinó el primer pastel. Y se hizo en un aula-obrador ante la atenta mirada de medio centenar de confiteros madrileños que no paraban de tomar apuntes de la receta para ofrecerla a sus parroquianos.
El maestro era Justo Almendrote, jefe de profesores de la citada escuela. «Vas a flipar. Es una tarta sencilla, ligera y exquisita», nos decía antes de meterse en harinas.
Los ingredientes
Lo mejor es que este «pastel del 2 de Mayo» es eminentemente madrileño. Lleva fresa de Aranjuez, anís de Chinchón y piñones del Monte Abantos; aceite de oliva de Navalcarnero, Villaconejos y Villarejo de Salvanés; tomillo de los campos de la región;vainilla y cacao que se dan en el Jardín Botánico.
Catamos la tarta. Entra por los ojos y por la nariz. Huele a Madrid. Muy agradable al gusto; de las que no hartan. Es cuadrada, con fresas y una estrella de cinco puntas.
«Se presenta en público el próximo día 28, cuando rematan los actos del Bicentenario. Está previsto que lo haga la presidenta, Esperanza Aguirre. A partir de ahí, estará en las pastelerías. ¡Ojalá nos la pidan todo el año», decía Julián Cercadillo, vicepresidente de los pasteleros madrileños. A disfrutar.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...