Actualizado Jueves, 23-04-09 a las 18:08
Según rezan las Sagradas Escrituras, «Dios creó el mundo en seis días y al séptimo descansó». Pues bien, desconocemos cuánto tiempo de receso y reflexión se tomó el dibujante Ajibayo Akinsiku Siku para dar forma a lo largo de un año a la versión manga de la Biblia, que ahora Panini publica en España. Lo que está claro, después de ver el excelso trabajo gráfico, es que Siku cumplió con creces con la llamada del Altísimo.
Y es que la historia, como no podía ser de otro modo, tiene un origen divino y misericordioso, pues el joven británico Ajibayo, cristiano desde su niñez, se sentía frustrado ante su escasa aportación al imaginario religioso. Vamos que el chaval estaba acomplejado porque veía cómo sus compañeros, catequesis y conviencias mediante, hacían más que él por difundir la Palabra de Dios.
Dejó pasar los años, pensando, madurando y creciendo con esa espinita clavada y mientras se iba perfilando (nunca mejor dicho) como uno de los más reconocidos dibujantes de manga en Reino Unido, le surgió la inspiración. Hizo de su trabajo una virtud (como Dios manda, que dirían en los foros del género) y en 2007 decidió poner en marcha, junto a su hermano (él es el responsable de los guiones), un proyecto muy especial: la primera versión manga de la Biblia.
La paciencia tuvo recompensaFue un largo año de predicar en el desierto de las ideas, suplicando para que las musas visitaran su mesa cada noche y pidiendo clemencia ante la misericordia de los que después deberían erigirse en jueces y parte de tan religioso trabajo. Pero como a Job, la paciencia también le dio resultado a Siku y su trabajo se vio recompensado llegando incluso a pasar a los anales de la historia. Una historia que le recordará como el autor que hizo posible lo impensable: ver la Biblia convertida en un relato manga.
Al poco tiempo de presentar su proyecto, Siku y su hermano recibieron el «sí quiero» de una modesta editorial británica que, sin comerlo ni beberlo, rompió moldes editoriales y llegó a vender el año pasado hasta 30.000 copias de la Biblia Manga, algo cuando menos insólito. Pero no sólo fue positiva la respuesta del público, también la de la jerarquía eclesiástica, que a través de la Iglesia de Inglaterra brindó todo su apoyo a un cómic que, según el mismísimo arzobispo de Canterbury, «transmite toda la fuerza y la frescura de la Biblia».
Visto el resultado, era cuestión de tiempo que la versión manga de las Sagradas Escrituras aterrizase en España. Lo hace esta misma semana de la mano de Panini, magna editorial de cómic, que ha lanzado una doble edición, con claras vistas comerciales: una pequeña en la que sólo aparece el Nuevo Testamento a un precio asequible (por decirlo suavemente, vistos los precios habituales del emrcado editorial) de 4,95 euros, y otra de mayor formato que continene el Antiguo y el Nuevo Testamento y cuyo precio (también para todo tipo de bolsillos) es de 7,95 euros.
Alejandro Martínez, director editorial de Panini, no oculta su optimismo cuando afirma tener «expectativas muy altas. Está muy bien hecho, es muy respetuoso y lo más importante es que destila que es una obra de arte, es un artista que tiene una visión y necesita predicar la palabra de Dios». Una palabra que, como explica Martínez, en el caso de la Biblia Manga «tiene varios niveles de lectura, tanto para el público acostumbrado a leer novela gráfica como para el que tenga inquietud bíblica». No sólo eso, sino que además puede funcionar como una perfecta herramienta pedagógica, tal y como ha quedado demostrado en Reino Unido y Estados Unidos. Y es que la imagen de Jesús como superhéroe vale más que mil palabras.
Y es que la historia, como no podía ser de otro modo, tiene un origen divino y misericordioso, pues el joven británico Ajibayo, cristiano desde su niñez, se sentía frustrado ante su escasa aportación al imaginario religioso. Vamos que el chaval estaba acomplejado porque veía cómo sus compañeros, catequesis y conviencias mediante, hacían más que él por difundir la Palabra de Dios.
Dejó pasar los años, pensando, madurando y creciendo con esa espinita clavada y mientras se iba perfilando (nunca mejor dicho) como uno de los más reconocidos dibujantes de manga en Reino Unido, le surgió la inspiración. Hizo de su trabajo una virtud (como Dios manda, que dirían en los foros del género) y en 2007 decidió poner en marcha, junto a su hermano (él es el responsable de los guiones), un proyecto muy especial: la primera versión manga de la Biblia.
La paciencia tuvo recompensaFue un largo año de predicar en el desierto de las ideas, suplicando para que las musas visitaran su mesa cada noche y pidiendo clemencia ante la misericordia de los que después deberían erigirse en jueces y parte de tan religioso trabajo. Pero como a Job, la paciencia también le dio resultado a Siku y su trabajo se vio recompensado llegando incluso a pasar a los anales de la historia. Una historia que le recordará como el autor que hizo posible lo impensable: ver la Biblia convertida en un relato manga.
Al poco tiempo de presentar su proyecto, Siku y su hermano recibieron el «sí quiero» de una modesta editorial británica que, sin comerlo ni beberlo, rompió moldes editoriales y llegó a vender el año pasado hasta 30.000 copias de la Biblia Manga, algo cuando menos insólito. Pero no sólo fue positiva la respuesta del público, también la de la jerarquía eclesiástica, que a través de la Iglesia de Inglaterra brindó todo su apoyo a un cómic que, según el mismísimo arzobispo de Canterbury, «transmite toda la fuerza y la frescura de la Biblia».
Visto el resultado, era cuestión de tiempo que la versión manga de las Sagradas Escrituras aterrizase en España. Lo hace esta misma semana de la mano de Panini, magna editorial de cómic, que ha lanzado una doble edición, con claras vistas comerciales: una pequeña en la que sólo aparece el Nuevo Testamento a un precio asequible (por decirlo suavemente, vistos los precios habituales del emrcado editorial) de 4,95 euros, y otra de mayor formato que continene el Antiguo y el Nuevo Testamento y cuyo precio (también para todo tipo de bolsillos) es de 7,95 euros.
Alejandro Martínez, director editorial de Panini, no oculta su optimismo cuando afirma tener «expectativas muy altas. Está muy bien hecho, es muy respetuoso y lo más importante es que destila que es una obra de arte, es un artista que tiene una visión y necesita predicar la palabra de Dios». Una palabra que, como explica Martínez, en el caso de la Biblia Manga «tiene varios niveles de lectura, tanto para el público acostumbrado a leer novela gráfica como para el que tenga inquietud bíblica». No sólo eso, sino que además puede funcionar como una perfecta herramienta pedagógica, tal y como ha quedado demostrado en Reino Unido y Estados Unidos. Y es que la imagen de Jesús como superhéroe vale más que mil palabras.








