El comando caído en España era uno de los preparados para recibir al Gobierno de López
La Policía investiga si el «comando» de «legales» que adiestraba Jurdan Martitegi, jefe del «aparato militar» de ETA, era uno de los encargados de desplegar una campaña de atentados contra el Gobierno de Patxi López, cumpliendo así la palabra escrita por ETA en su último comunicado, en el que puso en la diana al futuro Ejecutivo constitucionalista. Hecho público el día del Aberri Eguna, los etarras llamaban a López «caudillo» y aseguraban que «no reconocerán ninguna legitimidad democrática» a su Ejecutivo.
El responsable de ese grupo «legal» era Alexander Uriarte, sobrino del ex veterano etarra Eloy Uriarte Díaz de Guereño, «Señor Robles». En la madrugada del sábado, el terrorista se trasladó desde Vitoria hasta Montauriol, cerca de Perpiñan, donde tenía acordada una cita con Martitegi, quien acudió acompañado por Gorka Azpitarte Rejado. Fuentes de la investigación dan gran importancia a este individuo, que huyó de España hace unos seis años.
El encuentro, que duró unas dos horas, tuvo lugar cerca de la ermita del cementerio de Montauriol. Parece que la banda tiene fijación por estos lugares, porque el antecesor de Martitegi, Aitzol Iriondo, cayó cerca de la iglesia de Gerde, y el templo del cementerio de Guéthary era lugar de cita de la cúpula de Bidart.
El pasado fin de semana, Uriarte iba a recibir un rápido cursillo -lo que pone de relieve el estado de ETA- sobre el manejo de armas y artefactos. De hecho, la Policía francesa se incautó de tres pistolas, una pequeña cantidad de explosivo, dos fiambreras, documentación y material informático. Era el propio Martitegi quien iba a dar ese cursillo a Uriarte, lo mismo que hizo el pasado octubre, en aquella ocasión junto a Garikoitz Aspiazu, con dos «legales» del «comando Nafarroa», detenidos días después por la Policía. Estos capturados revelaron que Martitegi les dio el cursillo, por lo que ya no se puso en duda su pertenencia al «aparato militar», del que se hizo responsable tras las caídas «Txeroki» e Iriondo.
Con el cursillo ya hecho, Uriarte no iba a regresar a España con las manos vacías. Los investigadores apuntan la posibilidad de que se trajera uno de los artefactos que ya tenía preparados Martitegi. El «comando» de «legales» que iba a dirigir el sobrino del «Señor Robles» estaba integrado, entre miembros y colaboradores, por Igor García Ochoa, Asier Ortiz de Guinea, Jonathan Tejero y Olaritz Aracama (hija del histórico y preso etarra Ignacio Aracama Mendía). Estos cuatro fueron detenidos en Vitoria mientras que en Bilbao lo fue Sergio Bravo Sáez y en Rentería Gorka Iriarte. La Policía inspeccionó las viviendas de los detenidos y en concreto, al registro que se llevó a cabo en el número 42 de la calle Cuchillería trasladó a Aracama y a Asier Ortiz, quien, según lo investigadores, era el segundo hombre fuerte del «comando». Se da la circunstancia de que Ortiz de Guinea, condenado a siete años y medio de cárcel por un delito de colaboración con organización terrorista por la Audiencia Nacional, fue absuelto el 11 de octubre de 2007 por el Tribunal Supremo, que consideró insuficientes las pruebas contra él. La Sección Cuarta de la Audiencia sí consideró probado, sin embargo, que este etarra formaba parte del «aparato de captación e información» de ETA.
Los integrantes de este grupo de «legales», que eran seguidos desde hace meses por la Policía, adoptaban numerosas medidas de seguridad y de momento se desconocen si habían hecho seguimientos a objetivos. Datos sobre este último asunto se esperan obtener en el abundante material informático que tenían los detenidos en sus viviendas.
Brillante operación policial
De la importancia que para ETA tenía este «comando» da cuenta también el hecho de que el pasado fin de semana no era la primera vez que Uriarte tenía un cita con un jefe del «aparato militar». Ya en la etapa de «Txeroki» se detectaron varios desplazamientos de este sujeto al sur de Francia. En uno de ellos se le perdió la pista por la zona en la que luego fue detenido Aspiazu, por lo que se cree que estos viajes eran para recibir instrucciones de «Txeroki».
El ministro del Interior felicitó a la Policía por la «brillante» operación y aseguró que ya están buscando al sustituto de Martitegi. «Y puedo asegurar que será detenido», dijo. Además, quiso despejar dudas sobre una futura negociación: «Eso es el pasado y el pasado nunca vuelve».

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