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Actualizado Martes, 21-04-09 a las 22:53
El presidente suizo, Hans-Rudolf Merz, se reunió el domingo en Ginebra con su homólogo iraní, Mahmoud Ahmadinejad, un día antes de que los judíos conmemoren el Día del Recuerdo del Holocausto. Un encuentro que ha causado malestar en Israel provocando que el primer ministro, Benjamin Nentanyahu, haya llamado a consultas a su embajador en la capital suiza.
Y ha causado malestar también en los círculos intelectuales israelíes, con voces como la del investigador Ely Karmon, que se pregunta por qué las autoridades judiciales suizas "no informaron a su presidente de que el gobierno iraní es el responsable de al menos dos asesinatos de activistas opositores al régimen en suelo suizo".
Karmon se refiere en concreto al asesinato de Kazem Radjavi en abril de 1990 en Coppet. "Era un reconocido defensor de los derechos humanos y el hermano mayor del líder opositor iraní Massoud Rajavi", comenta.
Con motivo de la investigación de esta muerte, el magistrado del cantón de Vaud, Roland Chatelain, dictó 13 órdenes de arresto contra ciudadanos iraníes con pasaporte de los servicios secretos, incluyendo al ex ministro de inteligencia iraní Ali Fallahian. Dos de estas 13 personas con orden de arresto internacional, Mohsen Sharif Esfahani y Ahmad Taheri, fueron detenidos en París en noviembre de 1992. Y aunque la corte de apelaciones de París aprobó su extradición a Suiza, ambos fueron enviados a Teherán. "Tras las investigaciones, el juez suizo encargado del caso confirmó el papel del gobierno de Ali Akbar Hashemi Rafsanjani (1989-1997) en el asesinato y la participación de 13 agentes iraníes con pasaportes especiales para entrar a Suiza y llevar a cabo el atentado", insiste Karmon.
La segunda muerte en suelo suizo tuvo lugar en agosto de 1987, cuando el coronel Ahmad Moradi-Talebi, antiguo miembro del ejército del aire, piloto y reconocido opositor al régimen iraní, fue asesinado en Ginebra.
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