«Me gusta ser un escritor anómalo»
El escritor Juan Marsé, durante la rueda de prensa que ha ofrecido junto a la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde./ Reuters
Actualizado Lunes, 20-04-09 a las 15:20
Elegante, preocupado estos días por saber si va a poder hacerse bien el nudo de la corbata. Así ha comparecido Juan Marsé ante los periodistas, en vísperas de que el Rey le entregue el Premio Cervantes y con sus ideas siempre claras: "el esmero en el trabajo es la única convicción moral del escritor". "Me cuesta mucho mirarme al espejo", ha explicado con franqueza el escrito, eterno candidato al Cervantes hasta por fin alcanzarlo, cuando le preguntan por el chaqué, y es que este autor es uno de los escritores más sinceros y llanos del panorama literario nacional. Escribe con las vísceras, nunca ha tenido pelos en la lengua -por citar algo, es muy crítico con el cine español actual porque dice que carece de talento- y no le gusta nada que le llamen intelectual.
Acompañado por la nueva ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, Marsé ha reconocido que estaba muy ilusionado con el premio. "Estoy muy agradecido y contento por recibir el Cervantes, como es obvio; es el galardón más importante en lengua española, pero yo no escribo para que me den premios", ha precisado, y no ha querido, "por respeto", adelantar mucho sobre el discurso de entrega del premio. "Reflexionaré sobre la memoria histórica, sobre la memoria individual, sobre la transversal y sobre toda clase de memorias. Hablaré de la imaginación, del cine, de la dualidad, del español y el catalán, del escritor anómalo y de la 'faena' de mi trabajo", ha avanzado.
Y es que Juan Marsé, el primer escritor catalán que recibe el Cervantes, que vive en Barcelona desde su nacimiento y que ha hecho de Barcelona parte de su universo literario, escribe en castellano y de eso también hablará. "Para mí no es problema escribir en castellano, y no lo es porque yo he vivido siempre en una sociedad bilingüe, y esa especie de dualidad para mí es connatural desde chaval. Es una situación anómala en la medida en que la lengua propia de Cataluña es el catalán y es el idioma materno, nada más", dice.
Y continúa: "pero es que a mí me han interesado siempre los anómalos, me gusta ser un escritor anómalo. Sin querer compararme, Conrad, que era polaco, escribía en inglés; Nabokov, ruso, lo hacía en inglés, o Kafka, que era checo y escribía en alemán". "En fin, sin querer compararme, me gustan las situaciones fronterizas del escritor, incluso la marginación social es buena y conveniente", ha recalcado.
Los problemas del cine
Preguntado por sus declaraciones sobre el cine español en las que afirmaba que necesitaba un "buen bisturí", Marsé ha declarado que la nueva ministra de Cultura "puede ser una cirujana idónea". "Por qué no conoce los problemas del sector y en consecuencia es una persona ideal para ese apartado", ha agregado. Entre los principales problemas del cine, Marsé ha subrayado el "estímulo en la creación" y el escaso reconocimiento de los guionistas.
Por su parte, Angeles González-Sinde ha reconocido compartir la visión de Marsé sobre el cine al afirmar que el "momento de la creación" y papel del guionista es el más "vulnerable" y ha afirmado que es necesario "propiciar" y "estimular" la creación desde el Ministerio de Cultura. "Es importante escuchar las opiniones de alguien que sabe tanto del mundo de la Cultura", dijo en referencia a Marsé, y hay que tener en cuenta su voz", ha advertido la ministra de Cultura. "Creo que se trata de analizar despacio este asunto para ver porque hay esta percepción".
también se ha mostrado a favor de que el castellano no está amenazado en Cataluña y ha recordado que ella ha abogado públicamente para que se haga "cine en catalán" y que "tenga la difusión que se merece". "Tenemos que acostumbrarnos, de una vez por todas, a que vivimos en un país donde se hablan diferentes lenguas", ha declarado la titular de Cultura.

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...