Una imagen de la Antártida / AP
Actualizado Jueves, 16-04-09 a las 23:26
No hay luz ni oxígeno, pero en cambio hay mucha sal, azufre y hierro: éstas son las condiciones del hábitat en el que viven microorganismos descubiertos recientemente en la Antártida por Jill Mikucki y colegas de la Universidad de Harvard en Cambridge.
Debajo de un glaciar existe desde hace millones de años agua, que contiene todos los ingredientes que forman este ecosistema, indicaron los expertos en un artículo publicado por la revista estadounidense "Science" (volumen 324, página 397), en su edición de mañana viernes.
Durante más de 1,5 millones de años el sitio estuvo prácticamente aislado del exterior. Sólo fluía agua, como un "río de sangre" roja, sobre la lengua del glaciar Taylor en el este de la Antártida.
El equipo de Mikucki analizó este "río de sangre", que fue descubierto en 1911. Entonces, los primeros descubridores sospechaban que la coloración se debía a la presencia de algas rojas. Sin embargo, ahora, los expertos determinaron que se trata de óxido férrico, que liberan los microorganismos que viven bajo el glaciar.
"Es un poco como descubrir un bosque que nadie vio desde hace 1,5 millones de años", dijo la investigadora de Harvard Ann Pearson.
Debido a que los microorganismos hallados se asemejan a aquellos de otras regiones oceánicas, los expertos creen que proceden de un fiordo o mar y fueron encerrados por el glaciar. La colonia podría haber existido ya cuando la Tierra estuvo cubierta por nieve y hielo casi por completo.
Los microorganismos obtienen su energía al "respirar" hierro en lugar de oxígeno, indicaron Mikucki y colegas. El azufre les sirve como catalizador. Es posible que los organismos hayan sobrevivido al consumir material orgánico que quedó encerrado con ellos hace entre 1,5 y 2,0 millones de años.

