Publicado Miércoles, 15-04-09 a las 18:34
La principal compañía turística española en Cuba, Sol Meliá, inauguró su primer hotel en la isla en 1990 (un año después de la caída del muro de Berlín y un año antes de que Yeltsin disolviera oficialmente la Unión Soviética). Lo hizo en Varadero, la zona más turística del país caribeño. Desde entonces la empresa mallorquina ha abierto 24 hoteles en Cuba -el último en 2007 en Cayo Santa María- bajo cuatro marcas diferentes: Sol, Tryp, Meliá y Paradisus.
La cadena recuerda a ABC.es que tiene "una oferta adaptada a todo tipo de visitantes, independientemente de su origen, respondiendo a sus deseos para que vivan la mejor experiencia posible en función de lo que soliciten".
¿Creen que están preparados para recibir a un gran número de nuevos turistas o tendrían que incrementar su capacidad actual? "Eso son cosas que hay que ver en la práctica, en este momento no podemos contestar a esa pregunta", dicen desde la compañía.
Sol Meliá tiene unas 10.500 habitaciones en la isla, con una media anual de ocupación del 75%, y pretende seguir creciendo en Cuba donde, si el Congreso de EE.UU. levanta finalmente las restricciones de viajes para todos los estadounidenses, como lo ha hecho para los cubano-americanos, se espera un gran número de turistas. "Nuestra idea es siempre crecer en aquellos destinos en los que tenemos una fuerte implantación, como es el caso de Cuba, donde estamos desde luego abiertos a nuevas oportunidades, aunque de momento no hay nada nuevo que podamos concretar", concluyen desde Mallorca.
¿Creen que están preparados para recibir a un gran número de nuevos turistas o tendrían que incrementar su capacidad actual? "Eso son cosas que hay que ver en la práctica, en este momento no podemos contestar a esa pregunta", dicen desde la compañía.
Sol Meliá tiene unas 10.500 habitaciones en la isla, con una media anual de ocupación del 75%, y pretende seguir creciendo en Cuba donde, si el Congreso de EE.UU. levanta finalmente las restricciones de viajes para todos los estadounidenses, como lo ha hecho para los cubano-americanos, se espera un gran número de turistas. "Nuestra idea es siempre crecer en aquellos destinos en los que tenemos una fuerte implantación, como es el caso de Cuba, donde estamos desde luego abiertos a nuevas oportunidades, aunque de momento no hay nada nuevo que podamos concretar", concluyen desde Mallorca.

