
El escritor Gore Vidal, víctima de la censura de Amazon /YOLANDA CARDO
Publicado Lunes, 13-04-09 a las 17:27
Amazon no es sólo el destino prioritario de cuantos internautas se aventuran a la apasionante tarea de la compra online. De la noche a la mañana, comiéndolo y bebiéndolo, se ha convertido en centro de una polémica que le acusa de erigirse en censor voluntario de un buen número de novelas para adultos, fundamentalmente de temática homosexual, que han sido eliminadas de sus listas online.
A lo largo del fin de semana cientos de libros han perdido sus rankings de ventas (la herramienta usada por Amazon para mostrar cómo funciona una novela en el mercado), en un supuesto intento por parte de la compañía de hacer sus bestsellers más agradables a ojos de la familia tradicional.
A lo largo del fin de semana cientos de libros han perdido sus rankings de ventas (la herramienta usada por Amazon para mostrar cómo funciona una novela en el mercado), en un supuesto intento por parte de la compañía de hacer sus bestsellers más agradables a ojos de la familia tradicional.
Pero la respuesta de los usuarios no se ha hecho esperar y cientos de internautas han elevado su voz en contra de la medida adoptada por Amazon. Una medida que no afectaría sólo a la obra de grandes autores como Annie Proulx, Edward Forster y Jeanette Winterson, sino que muchos títulos de temática homosexual habrían sido eliminados independientemente de su contenido sexual.
La reacción de autores y lectoresDespués del acoso en forma de emails reivindicativos de lectores y autores, Amazon se defendió de las acusaciones aludiendo a un fallo en su sistema que, según fuentes de la compañía, habría sido arreglado la pasada noche. Una alusión que huele a excusa si se tiene en cuenta que, hace tan solo unos días, Amazon impidió que ciertos títulos calificados de «contenido para adultos» aparecieran en búsquedas y listas de bestsellers «en consideración de toda nuestra clientela» (aunque ayer una fuente negara que hubiera existido nunca dicha política).
La reacción de autores y lectoresDespués del acoso en forma de emails reivindicativos de lectores y autores, Amazon se defendió de las acusaciones aludiendo a un fallo en su sistema que, según fuentes de la compañía, habría sido arreglado la pasada noche. Una alusión que huele a excusa si se tiene en cuenta que, hace tan solo unos días, Amazon impidió que ciertos títulos calificados de «contenido para adultos» aparecieran en búsquedas y listas de bestsellers «en consideración de toda nuestra clientela» (aunque ayer una fuente negara que hubiera existido nunca dicha política).
Hasta esta misma mañana, libros como «La ciudad y el pilar de sal», de Gore Vidal, o «Las naranjas no son la única fruta», de Jeanette Winterson, permanecían aún excluidos de las listas online. Exclusión que parece responder más al modo en el que Amazon clasifica los títulos que a un análisis exhaustivo del contenido de los mismos.

