Convoca a empresarios y sindicatos e insta a la banca a dar más créditos
La anécdota
El acto de traspaso de poderes de Pedro Solbes a Elena Salgado dejó ayer patente la clara diferencia que hay en las afinidades y querencias de uno y otro con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Pedro Solbes no tuvo ni una sola mención al presidente durante su discurso de despedida. Los agradecimientos del ya ex ministro fueron para su equipo y para los funcionarios del Ministerio. Las primeras palabras de Salgado fueron, sin embargo, para agradecer al presidente del Gobierno la confianza que había vuelto a depositar en ella, tras haber pasado ya por los Ministerios de Sanidad y Administraciones Públicas. Además, dejó claro su orgullo de formar parte del Gobierno de Zapatero.
Elena Salgado, la nueva vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, se estrenó ayer en su cargo convocando a una reunión a empresarios y sindicatos para la semana que viene y haciendo un llamamiento a la banca para que dé más créditos y ayude a superar las dificultades de empresas y pymes.
En sus primeras palabras oficiales tras recibir de su predecesor, Pedro Solbes, la cartera de la vicepresidencia económica, Elena Salgado hizo suyo el lema de Barak Obama. «Juntos podemos -superar la crisis, se entiende- y juntos lo vamos a lograr», dijo en un entrañable acto al que asistieron, además de la plana mayor del Ejecutivo y del Ministerio de Economía y Hacienda, y algunos empresarios, como Florentino Pérez, Juan Miguel Villar Mir o Claudio Boada, pero no tantos como los que acudieron unas horas más tarde a la toma de posesión del nuevo ministro de Fomento, José Blanco.
La nueva ministra reconoció que asume el cargo en un momento especialmente difícil para la economía mundial, para la europea y para la española, y aunque aseguró que la recuperación va a tener mucho que ver con Europa y con los países emergentes, también se mostró convencida de que no se puede estar esperando a que la economía mundial se recupere. «Hay que salir a buscarla, hay que luchar por ella», dijo.
Elena Salgado se fijó tres grandes objetivos en su nuevo cargo: anticipar la recuperación económica y el empleo, fortalecer la cohesión social y territorial y abordar las reformas necesarias para plantar cara al futuro.
A su juicio, además, es fundamental generar confianza y dar un giro al modelo de crecimiento español. Quiso dejar claro que los principales perjudicados por la recesión son los desempleados y que, por ello, mercecen su más «inmediata atención», hasta el punto de que sus primeros esfuerzos se orientarán a llevar a cabo las reformas necesarias para crear empleo.
En el capítulo de agradecimientos, además del dedicado al presidente del Gobierno, tuvo unas palabras amables para Pedro Solbes, a quien agradeció su «honestidad, profesionalidad y dedicación, por encima de sus intereses personales y familiares», y a José Luis Rodríguez Zapatero por volver a confiar en ella al entregarle una nueva cartera.
Salgado finalizó su discurso mostrando su confianza en que España saldrá de esta, aunque pidiendo la ayuda de Comunidades y Ayuntamientos, así como la de los agentes sociales y la de los bancos, porque «el Gobierno no puede hacerlo solo».


