El próximo presidente andaluz, José Antonio Griñán, baraja un ejecutivo autonómico con gran peso político en el que podría tener un cargo destacado el actual secretario de Organización del PSOE andaluz, Luis Pizarro, al igual que ha ocurrido en el Gobierno central con la inclusión de su homólogo federal, José Blanco.
La intención de Griñán de reforzar el carácter político del nuevo gobierno andaluz difiere de los últimos gobiernos autonómicos de Manuel Chaves, en los que eludió a dirigentes con currículum en el partido y optó mayoritariamente por consejeros de perfil profesional. De hecho, y a excepción de Gaspar Zarrías -secretario provincial del PSOE de Jaén-, los consejeros de Chaves no tenían cargos orgánicos relevantes en el partido, ya que tan sólo dos consejeros, Martín Soler y Teresa Jiménez, eran presidentes -un cargo más institucional que ejecutivo- del PSOE en sus respectivas provincias, Almería y Granada.
Según aseguraron ayer fuentes socialistas a ABC, Griñán desea romper esta tendencia y apostar por un ejecutivo con mucho peso en el partido. No en vano, el sucesor de Chaves, a quien Zapatero le ofreció el 11 de marzo la vicepresidencia tercera, no aceptó asumir la Presidencia de la Junta hasta que no corroboró el apoyo de los ocho secretarios provinciales del PSOE andaluz.
Además de Pizarro, que entraría en el Gobierno, Griñán podría recuperar en el Parlamento a José Caballos, «desterrado» del entorno más íntimo de Manuel Chaves tras plantear un pulso al propio secretario general del PSOE andaluz. Paradójicamente, tanto Pizarro como Caballos no son bien vistos en Ferraz, lo que también denotaría un alejamiento de Zapatero.
Para compensar ese distanciamiento, en las últimas horas se filtraba que Griñán barajaba la posible vuelta a Andalucía de Mar Moreno -que fuera presidenta del Parlamento andaluz y secretaria de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE-, a quien Zapatero apoyaba como sustituta de Chaves, aunque esa circunstancia convertiría el Gobierno andaluz en un polvorín en caso de que Griñán y Moreno aspiraran a ser cabeza de lista en las próximas autonómicas.
La otra incógnita es el futuro del actual consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, el jiennense Francisco Vallejo, el tercer gran aspirante a suceder a Chaves y sobre el que Griñán tendrá que decidir en las próximas horas.
Lo que sí parece claro es que el nuevo presidente compensará el perfil más político de su ejecutivo apoyándose en dos de sus colaboradores en la Consejería de Economía, la viceconsejera, Carmen Martínez Aguayo, y el secretario general, Antonio Ávila, que podrían ocupar puestos de relevancia en el nuevo Gobierno. Griñán pretende que se visualice su control de un nuevo Ejecutivo.


