Valoración:
«El diálogo territorial es tan importante como el diálogo social», dijo el martes José Luis Rodríguez Zapatero para explicar por qué ha nombrado a Manuel Chaves vicepresidente tercero de Política Territorial. Y, cuando le tocó argumentar por qué José Blanco es ministro de Fomento, añadió: «La cohesión territorial es el complemento necesario de la cohesión social». Ayer, tras reiterárselo al nuevo Consejo de Ministros en una reunión «deliberativa», la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, insistió en el discurso de «la colaboración efectiva de todos los territorios», por más que chirríe en CiU, ERC e incluso en el PSC. El Ejecutivo pone ahora al mismo nivel, como instrumento contra la crisis, el «diálogo territorial» que el «diálogo social» de empresarios y sindicatos.
Más allá de la oportunidad táctica del cambio, en la recta final de una negociación de la financiación autonómica tendente por naturaleza a la tensión territorial, lo cierto es que el nombramiento de Chaves plasma la preocupación creciente en el PSOE porque muchos ciudadanos empiezan a ver el Estado de las Autonomías como fuente de problemas. En este sentido, la intención del jefe del Gobierno es convocar la Conferencia de Presidentes Autonómicos (8 de ellos del PP) después de cerrar el acuerdo de financiación autonómica. Ya no será en exclusiva para abordar la violencia género -promesa electoral desbordada por la magnitud de la recesión-, sino que estará centrada en dar una imagen de «cohesión» de España: después del acuerdo financiero, el de la racionalización de gasto público. Fuentes socialistas señalaban hace pocos días a ABC la necesidad de desactivar el discurso de las «17 Españas» del PP, que prende en una ciudadanía harta de ver cómo, por ejemplo, un joven de una comunidad no tiene atención sanitaria primaria en otra donde estudia, por falta de convenios de cooperación. O cómo se produce un problema médico serio por calendarios de vacunación diferentes.
Zapatero se ha puesto al frente de la manifestación. Así desactiva, de paso, la idea del presidente extremeño, el socialista Guillermo Fernández Vara, de organizar una Conferencia de Presidentes sin Zapatero para generar sinergias de gasto sanitario, ante la elevada deuda de todas las comunidades; o educativo. racionalizando la creación de nuevas universidades para que no haya duplicidades imposibles de costear en tiempo de crisis. Aunque Fernández Vara nunca ha sido reconvenido por el presidente del Gobierno ni tampoco por la Dirección Federal del PSOE, lo cierto es que ven con prevención la convocatoria, por lo que supone de pérdida de iniciativa de Zapatero.
«Cooperar y no confrontar»
De la Vega aseguró ayer que ha llegado el momento de incrementar la cooperación entre las administraciones y pasar de «un Estado reivindicativo a uno cooperativo». Esto se produce de hecho en las conferencias sectoriales, pero lo que quiere el nuevo gobierno es una mayor visualización de que se está buscando soluciones al problema que perciben muchos ciudadanos. A Chaves le queda, dijo, «una función trascendental» que le llevará a «muchas reuniones y mucho escuchar y compartir». Fernández de la Vega señaló que la Conferencia de Presidentes es «un instrumento positivo» y un «medio muy bueno» para establecer esa cooperación, así como las Conferencias sectoriales, que se han incrementado. Después de que, en la pasada legislatura -insistió- varias comunidades autónomas reformaran sus Estatutos, ha llegado el momento de avanzar en la cooperación institucional porque España es «un país de estructuras complejas». «Los gobiernos están para cooperar y no para confrontar», recalcó, por lo que «es importante que haya una Vicepresidencia dedicada a promover esa cooperación». Preguntada por las medidas de recorte de gasto corriente que insinuó el presidente del Gobierno anteayer, De la Vega dijo que no hay nada previsto pero no es descartable «más adelante». La contención del gasto autonómico puede ser una herramienta.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...