El PP ganaría hoy al PSOE por cuatro puntos de diferencia en las elecciones generales
En la sede nacional del PP, en la calle Génova de Madrid, se guarda una encuesta reciente que refleja un cambio de tendencia y de ciclo político en España. Según diversas fuentes consultadas por ABC, el estudio demoscópico revela que el PP ganaría ahora las elecciones generales al PSOE por cuatro puntos de diferencia. Una tendencia que, según interpretan en las filas populares, también conocerían en Ferraz, y que ha podido ser decisiva para que José Luis Rodríguez Zapatero se decidiera a adelantar una crisis de Gobierno prevista para mucho más adelante.
En la encuesta que se maneja en la planta noble de la sede del PP se presta una atención especial a Cataluña, que fue la Comunidad Autónoma que marcó la diferencia en las elecciones de hace un año y dio la victoria al PSOE. Los socialistas consiguieron entonces 25 escaños, frente a los 10 de CiU, los ocho del PP, los tres de ERC y uno de ICV. El estudio revela ahora que si se celebraran unas elecciones autonómicas, el tripartito bajaría en voto, mientras que CIU subiría de manera notable y el PP se mantendría. Sin embargo, en unas hipotéticas elecciones generales se produciría un cambio: el tripartito (PSC, ERC e ICV) bajaría mucho más que en las autonómicas, CiU subiría respecto a 2008 y el PP, también. Ahí estaría una de las claves que daría la victoria final a los populares.
Desde el 1 de marzo
El optimismo en la sede del PP tiene una fecha de inicio: 1 de marzo. La victoria en Galicia y el resultado en el País Vasco, con el cambio histórico que supone, han marcado un antes y un después en la legislatura.
Para el PP era muy importante la gestión de la victoria electoral en Galicia, según las fuentes consultadas. «Había que demostrar guante blanco, medidas razonables, ninguna alharaca ni estridencia, y en general un «buen rollo» en el traspaso de poder. Todo eso se ha conseguido», comentan. En el País Vasco, los populares califican de «espectacular» la gestión del resultado que ha hecho Antonio Basagoiti y su equipo, «un ejemplo de responsabilidad, sin querer entrar en subastas por el poder».
Además de los resultados en Galicia y el País Vasco, y de la gestión posterior, en el Partido Popular creen que en el cambio de tendencia en intención de voto también ha influido «la debilidad» exhibida por el Gobierno socialista en las últimas semanas. El Ejecutivo y el PSOE se han quedado sin socios parlamentarios, lo que les ha obligado a cambiar su voto en el Parlamento y sumarse a otras iniciativas para no ser derrotados.
En esta situación, las fuentes del PP consideran que la remodelación de Gobierno que ha llevado a cabo el presidente Zapatero se ha hecho más en «clave socialista», para solucionar sus propios problemas en un escenario de «caída electoral», que en «clave para solucionar la crisis económica». En esta línea interpretan la incorporación de Manuel Chaves («le dan una salida digna»), José Blanco («está contestado internamente tras la derrota en Galicia») y Trinidad Jiménez («pasa a la primera línea por si acaso Tomás Gómez no funciona en Madrid»). En cuanto a Elena Salgado, la opinión no es mucho más favorable: «Zapatero ha buscado una vicepresidenta económica sumisa».
«Se ha hecho evidente que en el PSOE falta banquillo. ¿Dónde están los socialistas jóvenes y responsables que iban a sacar esto adelante? Al final, han tenido que buscar en el felipismo», comentan las mismas fuentes.
El Grupo parlamentario Popular ha solicitado ya la comparecencia urgente de los nuevos miembros de Gobierno, para que expliquen sus objetivos en el Congreso en las próximas semanas.

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