Portavoces de Moncloa describen una charla «tranquila y amplia» y aseguran que hubo «química» entre ambos presidentes
Zapatero con el anfitrión Brown
Lo venía esperando hace mucho tiempo y ayer, por fin, su deseo se hizo realidad. José Luis Rodríguez Zapatero pudo conversar cara a cara con Barack Obama. Fue en el Palacio de Buckingham, durante la recepción de la Reina Isabel II a los participantes en la cumbre del G-20 y, al parecer, no se limitó a un frío y protocolario saludo del estilo de «Hola, amigo, ¿cómo estás?», de los tiempos de George W. Bush,en que los encuentros entre ambos se contaban por segundos.
Dado que no había periodistas delante, la versión del encuentro de ayer es la que ofrecieron anoche portavoces gubernamentales españoles, que aseguraron que la conversación que mantuvieron en la Galería de Pinturas de Buckingham, ayudados por un intérprete, fue «tranquila y amplia» y dio tiempo para hablar de «la crisis económica mundial, la próxima cumbre de la OTAN en Estrasburgo y las relaciones internacionales».
Es evidente que no profundizarían mucho en tan complicados asuntos, porque los encuentros en este tipo de recepciones, en las que las conversaciones se cruzan entre los distintos asistentes, suelen ser bastante limitados en el tiempo. Aún así, siempre según las mismas fuentes, Obama y Zapatero -que también pudo saludar a la esposa del mandatario estadounidese, Michelle-, encontraron oportunidad para hablar incluso de sus aficiones deportivas comunes -el baloncesto y el footing- con una conclusión final: a los dos les gustaría practicar juntos alguno de esos deportes.
Tal vez la oportunidad se presente cuando Obama viaje a España. Al menos, el presidente estadounidense le dijo a Zapatero que le encanta nuestro país y que quiere visitarlo pronto, pero que ya hablarán de eso cuando se vean en la entrevista que tienen concertada en Praga para el día 5, aseguraron los mismos portavoces. Entre este primer encuentro ayer en Londres y la reunión bilateral que mantendrán el domingo en Praga debería desvelarse cuál será la aportación que España ponga sobre la mesa para Afganistán.
Aportaciones a Afganistán
El ministro Moratinos declaró ayer que la presencia de guardias civiles en ese país podría ser «positiva», pero insistió que el Gobierno no había tomado una decisión. Se espera que el anuncio de un hipotético incremento de la participación de España en el país asiático se esté reservando para que pueda hacerlo el propio presidente del Gobierno en la histórica cumbre de la OTAN, que se celebrará el viernes y el sábado en Estrasburgo y en la localidad alemana de Kehl respectivamente.
Ayer, el Elíseo confirmó que Francia anunciará el sábado el envío de más de un centenar de gendarmes a Afganistán, aunque excluyó el refuerzo del contingente de tropas. Bélgica, por su parte, adelantó ayer que sumará otros 150 soldados y dos F-16 a los 500 militares que mantiene en la ISAF (misión OTAN). Las fuentes consultadas por ABC esperan que la aportación española sea el envío de medio centenar de guardias civiles para la formación de la policía afgana.

