
EFE José Antonio Alonso, junto a Ridao y Herrera
La intervención de la Caja Castilla-La Mancha ha producido el último choque frontal entre el PSOE y el PP en el Congreso. La portavoz del Grupo Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, recordó que los ciudadanos quieren «tranquilidad, y ésta pasa por la transparencia y por cumplir la hoja de ruta que aprobó el Parlamento por unanimidad». El PSOE acusó directamente a los populares de ser «irresponsables y antipatriotas, por lanzar una sombra de sospecha sobre una de las fortalezas de nuestra economía, como es el sistema financiero».
A pesar de que fue el gobernador del Banco de España quien, a primera hora de la mañana, advirtió que puede haber más intervenciones de cajas a partir de ahora, el portavoz del Grupo Socialista, José Antonio Alonso, se lanzó contra el primer partido de la oposición, al que acusó de entrar «en una tremenda espiral de política de tierra quemada» con sus sospechas.
El portavoz socialista defendió que la decisión del Banco de España respecto a Caja Castilla-La Mancha ha sido la correcta, lo mismo que la acción del Gobierno al dar el aval de 9.000 millones de euros. «Esta intervención no empaña el panorama general de solvencia del sistema financiero español», comentó.
Sáenz de Santamaría exigió al Gobierno que deje de «escurrir el bulto» y buscar culpables sobre la intervención, y apuntó que para que los ciudadanos estén tranquilos, el Gobierno tiene que decir toda la verdad y dar explicaciones. En este sentido, apuntó que el hecho de convocar un Consejo de Ministros extraordinario un domingo por la tarde «preocupa a cualquiera», sobre toda en un contexto de «escasa actividad» por parte del Gobierno.
En Castilla-La Mancha hay pedida una comisión de investigación por parte del PP, una buena oportunidad, según la portavoz parlamentaria, para que el presidente regional, José María Barreda, la apruebe y dé un paso hacia esa transparencia.
El PP pretendía, además, una comparecencia conjunta de Pedro Solbes y Miguel Ángel Fernández Ordóñez en el Congreso, pero tendrá que conformarse con que el gobernador del Banco de España acuda mañana a dar las explicaciones oportunas, mientras que el vicepresidente económico lo hará el próximo 22 de abril.
La bronca política alcanzó a otros partidos. El portavoz de IU, Gaspar Llamazares, optó por repartir críticas entre el PSOE y el PP, por «compartir responsabilidades» en el consejo de administración de la caja, y señaló que el sistema financiero ha demostrado no ser «tan robusto» como presumía el Gobierno de Zapatero.
El presidente del Gobierno tendrá que responder hoy, en la sesión de control, dos preguntas sobre este asunto, una de Mariano Rajoy y otra del portavoz de IU.


