El Presidente de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Marcin Libiki, anunció ayer que pedirá por escrito explicaciones al Ministerio de Cultura de España por la expropiación de 116 hectáreas del entorno de la ciudad celtíbera de Numancia.
Esta decisión es fruto de una petición realizada ayer por Amalio de Marichalar, cuya familia era propietaria de los mencionados terrenos, ante la citada Comisión en la que denunció el daño cultural y medioambiental que supondría para la zona la construcción de un polígono industrial, tal y como pretende el Ayuntamiento de Soria.
En apoyo de la tesis de la familia Marichalar compareció también en el Parlamento Europeo María Jesús Peréx, Directora del Departamento de Historia Antigua de la UNED, quien explicó detalladamente los daños que supondría la construcción de un polígono industrial en la zona, así como un tanatorio y un cementerio, que forman parte del mismo proyecto, en la zona que ha permanecido inalterable durante más de dos milenios.
Tanto la familia Marichalar como la profesora Peréx destacaron ayer además el hecho de que hay otros tres polígonos industriales en la zona que, hasta ahora, han sido suficiente para atender el desarollo económico de la región así como otros posibles emplazamientos para cualquier nuevo que se quiera construir.
David Hammerstein, eurodiputado del Grupo de los Verdes, y que se ha sumado a la causa de la defensa de Numancia ante la ausencia de interés tanto del PSOE como de PP, explicó ayer que «este caso es emblemático de la planifiación urbanística desbocada que hay en España».
Hammerstein, que trabaja en este caso desde hace tiempo, realizó en enero dos preguntas parlamentarias a la Comisión Europea para que investigase si la expropiación, paralizada temporalmente por un recurso judicial presentado por la familia, vulnera dos Directivas comunitarias, la de contratos públicos y la de evaluación estratégica ambiental y sobre hábitats.
Apoyo internacional
La iniciativa para salvar Numancia cuenta con el apoyo de 35 instituciones, universidades y academias españolas y del resto de Europa, entre las que figuran la Real Academia de Bellas Artes y de Historia de San Fernando, la mencionada UNED, el Instituto Arqueológico alemán y hasta Greenpeace.
La tesis del Ayutamiento de Soria, por contra, es que el proyecto se tiene que realizar ya que cuenta con 30 millones de euros de financiación europea. Cabe recordar que Bruselas aún no ha enviado ni un solo céntimo de euro para la construcción de este polígono industrial ya que el proyecto no está aún claro, a lo que se añade que la expropiación de los terrenos está paralizada temporalmente por la Justicia española.
Marichalar aseguró ayer que tiene la sospecha de que detrás de este polígono, que se llamaría Soria II, hay una intención oculta para construir en realidad una nueva zona residencial.
El polígono proyectado por el Ayuntamiento de Soria se construiría en medio de nueve bienes de Interés cultural: Numancia, el cerco romano de Escipión, el monasterio románico de San Juan de Duero, la margen izquierda del río Duero, la muralla medieval de Soria, el monte de las Ánimas de Bécquer, el puente sobre el río Duero, la concatedral de San Pedro y el conjunto de casas históricas linderas con el Duero.
La realidad es que hasta la fecha ni PSOE ni PP se han querido implicar en la defensa de Numancia, de lo que dio prueba ayer que un eurodiputado de los Verdes tuviera que abogar por su defensa.

