
Martes, 31-03-09
Habrá realmente cambio político en el País Vasco si el gobierno de Patxi López cumple el guión pactado por su partido y el PP con el título «Bases para el cambio democrático al servicio de la sociedad vasca». Se abre una nueva etapa histórica en la Comunidad, en la que desde las instituciones vascas se tiene intención de liquidar a ETA y cumplir la legalidad. El documento es contundente en la garantía de la libertad lingüística y en la determinación política para que desaparezca cualquier espacio de impunidad de la violencia.
El texto del acuerdo, cuyos contenidos han sido adelantados por ABC, se hizo público ayer tras su aprobación por parte de la junta directiva del PP vasco y después de que fuera refrendado el sábado por el comité nacional del PSE. También en la tarde de ayer se produjo una nueva conversación entre Patxi López y Antonio Basagoiti, quien, por su parte, se ha mantenido en contacto casi diario con el líder de su partido, Mariano Rajoy.
«Nueva mayoría»
Hay una «nueva mayoría» en el País Vasco, como se afirma en el documento, que pretende acabar con «las propuestas unilaterales que cuestionan de manera constante el autogobierno y la legalidad y llevan a la crisis permanente», en referencia a los planes de Ibarretxe.
El PSE señala en el texto que se propone «abrir un nuevo tiempo en Euskadi y formar un gobierno sólido y estable que apueste por el diálogo y el entendimiento para unir y cohesionar al país en torno a proyectos compartidos». El PP, por su parte, expresa su voluntad de dar respuesta a la demanda de cambio y alternativa. Tras estas presentaciones, figuran los objetivos prioritarios en los que se compromete a trabajar Patxi López.
El primer capítulo, sobre la política en defensa de las libertades y contra el terrorismo, incluye el compromiso de aplicar la legalidad y todos los instrumentos del Estado de Derecho para combatir a ETA. Se afirma además que el terorrismo «no tendrá nunca ventaja o rédito político alguno». El nuevo gobierno vasco dotará de más medios a la Ertzaintza para reforzar su actuación en la lucha contra el terrorismo, apoyará a las víctimas y la actuación de la Justicia e impedirá homenajes a terroristas, además de eliminar cualquier simbología de apoyo a ETA.
Se revisarán partidas presupuestarias del gobierno de Ibarretxe, a pesar de que las cuentas públicas fueron votadas por el PSE, para evitar que se subvencione a los familiares de presos de ETA.
En el capítulo de medias frente a la crisis, hay voluntad de utilizar las capacidades del Concierto Económico para apoyar a empresarios y trabajadores y de realizar una convocatoria urgente a los partidos y agentes económicos para poner en marcha medidas de choque. Se anuncian fuertes inversiones en infraestructuras y la reducción del número de altos cargos.
En el documento se reconoce la plena vigencia del Estatuto de Guernica, pero también se habla de «impulso y mejora del autogobierno al servicio de la ciudadanía». Este capítulo es el que más ha enconado la negociación y sólo se cerró ayer por la mañana cuando se decidió eliminar una mención explícita a la «actualización» del Estatuto, término que aceptaba el PP. El problema surgió cuando desde el PSE se insistió en que para dicha «actualización» se debía contar con el concurso de todas las «sensibilidades representadas» en la Cámara, que los populares no admitían.
Además, el pacto, que se firmará mañana, anuncia un acuerdo con el Gobierno central para completar las transferencias pendientes.
En cuanto a la educación, hay compromiso de anular los dos decretos del ejecutivo de Ibarretxe en funciones que establecieron, en vísperas de las elecciones, el euskera como lengua vehicular de la enseñanza. El acuerdo recupera lo establecido en la Ley de la Escuela Pública Vasca, que prevé la libre elección por los padres de la lengua vehicular, además del aprendizaje obligatorio de la otra lengua oficial. Habrá promoción del euskera, como quiere el PSE, pero respetando la libertad de todos, como exige el PP.
Subvenciones educativas
Se establecerán además criterios objetivos para el acceso a la financiación con cargo a fondos públicos de todos los centros educativos, acabando con los privilegios y discriminaciones en función de la utilización del euskera.
El texto recoge la intención del nuevo gobierno de fomentar la libertad lingüística para que los ciudadanos puedan optar por cualquiera de las dos lenguas oficiales del País Vasco, sin que ello suponga perjuicio o marginación, ni limitación en el acceso al empleo o la función pública.
El acuerdo recoge todas las reivindicaciones del PP en este tema, incluida la batalla casi personal que Basagoiti mantuvo en la pasada campaña a favor de que se busque el equilibrio entre la valoración del euskera y los méritos profesionales en la contratación.
En el capítulo de Sanidad el documento incluye la construcción de tres nuevos hospitales, uno en Vitoria, otro en Eibar y otro en la Margen derecha del Nervión. El guión para el gobierno de López contempla un importante esfuerzo de infraestructuras con impulso a la alta velocidad, la construcción de estaciones intermodales, soterramiento del ferrocarril y la línea tres del metro de Bilbao.
En cuanto a los medios de comunicación públicos, se propone una reforma profunda de EITB para garantizar una línea editorial que respete y defienda el marco institucional. No se dará cobertura a organizaciones ilegalizadas y las representaciones gráficas se ajustarán a la realidad institucional de la Comunidad autónoma vasca. Con este compromiso, se acabaron, como anunció ayer ABC, los mapas del tiempo que incluyen a Navarra y al País Vasco francés.
Si el PSE cumple este acuerdo, los populares se comprometen a no presentar, ni apoyar, mociones de censura durante toda la legislatura y a aprobar, previa negociación como socio preferente, las partidas presupuestarias, lo que no excluye posibles acuerdos del PSE con otras fuerzas parlamentarias.



