Lunes, 30-03-09
El Consejo de Gobierno de La Universidad Complutense de Madrid, a propuesta del equipo rectoral y tras seis meses de presión de un colectivo importante de profesores, acaba de aprobar un sistema por el cual se considera prioritario el hecho de «llevar tiempo» en la Universidad para ser catedrático. Si no hubiera existido esa presión y quejas del grupo de profesores, esta condición no hubiera sido la prioritaria, sino la única, relegando a los más jóvenes a una espera suficiente como para poder perder esa «negativa» cualidad.
Según ese sistema, un joven de 36 años que entre sus méritos hubiera sido el haber logrado cambiar todo el concepto de la ciencia actual y abrir el camino a la revolución técnica más impresionante de la Historia, el caso de Albert Einstein en 1915, seguramente nunca habría sido catedrático de la Universidad Complutense. Si por casualidad hubiera sido previamente profesor titular de la Complutense y se hubiera acreditado como catedrático por la Agencia Nacional de la Evaluación y Acreditación Nacional, lo cual habría sido casi imposible por su excesiva juventud, en este momento tendría que esperar su «turno» hasta 2012 para poder tener la oportunidad de ser catedrático. Si decidiera presentarse a otra cátedra de otra universidad, necesariamente tendría que competir con otro candidato que ya tiene garantizado el voto de tres de los cinco miembros del tribunal (que deben ser de la universidad donde sale la plaza) y que tiene un perfil diseñado a su gusto.
¿Qué Universidad se espera que salga de este sistema cerrado, burocrático y endogámico? Estimado Albert Einstein, español del siglo XXI —sé seguro que existe—, no te creas lo que dicen nuestros políticos, ni mucho menos muchas de nuestras autoridades académicas, y sigue el camino de nuestros antepasados. Toma tus maletas y busca fuera de nuestras fronteras sitio en Universidades abiertas, competitivas y con una auténtica función social. Aquí desde el siglo XIX nada ha cambiado y si ha cambiado ha sido a peor. No te olvides que Ramón y Cajal fue catedrático con 31 años.
David Palacios
Profesor titular de la Universidad Complutense desde 1990.

