
El comisionado para el Clima de EE.UU., Todd Stern, durante su comparecencia ayer en Bonn
Lunes, 30-03-09
La primera comparecencia de la nueva administración estadounidense en un foro internacional sobre el clima, dejó patente el giro que está dispuesto a dar Estados Unidos. Su representante, Todd Stern, anunció ayer en Bonn (Alemania) que su país desea «un acuerdo global» para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y sustituir al Protocolo de Kioto, una vez que éste expire en 2012. El nuevo acuerdo debería alcanzarse durante la cumbre del Clima que se celebrará en Copenhague a fin de año.
«La delegación estadounidense está fervientemente comprometida», dijo Stern. Aunque en su comparecencia también dejó claro que Estados Unidos «no posee una varita mágica». «Queremos recuperar el tiempo perdido, pero lo tenemos que hacer todos los países juntos», señaló. Al tiempo, que hacía un llamamiento para que países emergentes como China también se impliquen en la reducción de emisiones globales.
Estados Unidos también defendió en Bonn el objetivo de la Administración norteamericana de reducir las emisiones de carbono en un 16 % en doce años. Un objetivo insuficiente, en opinión de los grupos activistas.
Las negociaciones de Naciones Unidas en Bonn son una cumbre preparatoria del encuentro en Copenhague. Comenzaron ayer y se prolongarán durante diez días. Todos los ojos están puestos en en la delegación norteamericana. El comisionado para el Clima de Estados Unidos, Todd Stern, subrayó que con la llegada a la presidencia de Barak Obama, Estados Unidos dará un giro en la política medioambiental, después de que George Bush se apartase del consenso mundial y se negase a ratificar el protocolo de Kioto.
La Casa Blanca ya había hecho gestos sobre el giro que estaba dispuesta a dar, al proponer un encuentro de 16 potencias económicas para iniciar un diálogo que prepare la cumbre de Copenhague. Según explicó Stern, el primer encuentro de ese Foro sobre la Energía y el Clima deberá producirse en Washington el 27 y el 28 de abril. Los resultados deberán discutirse también en la cumbre del G8 en verano.
Metas claras de reducción
La intervención de Stern fue celebrada por el jefe del Secretariado para el Clima de la ONU, Yvo de Boer, y dijo que podría ser útil para alcanzar una solución política. De Boer advirtió de que queda poco tiempo si se quiere llegar a una solución. Para que los países en desarrollo y emergentes aprueben un nuevo acuerdo se requiere que las naciones industrializadas determinan metas claras de reducción de sus propias emisiones y dejen claro qué compensaciones económicas habrá para los países pobres. «El tiempo corre y los estados tienen mucho trabajo por delante», advirtió de Boer. Si se quiere tener éxito en Copenhague, es necesario contar en junio con el texto del acuerdo.


