Las claves del proyecto
Mantener empleo, mejorar su cualificación y calidad de nuevas contrataciones (titulados superiores, empleo femenino, contratos indefinidos) y más gastos en formación.
Aumentar las exportaciones industriales del país: Exportar entre 2009-11 por valor de 22.500 millones de euros.
Más inversión en I+D: Incrementos en tres años hasta superar el 20% del total de la I+D de la industria española.
Proyectos CC.AA: 180 millones de euros en tres años para proyectos de cooperación público-privada tendentes a mejorar el uso racional de medicamentos e impulsar la investigación clínica y traslacional en el ámbito biomédico.
Jueves, 26-03-09
Inversión, competitividad en el exterior y puestos de trabajo. Esta es la oferta tentadora que en plena recesión económica ha lanzado la industria farmacéutica al Gobierno para alcanzar un plan sectorial que involucre tanto a la Administración central como a la autonómica. Es una mano tendida al Gobierno para generar riqueza y potenciar la competencia exterior de empresas españolas que pueden ofrecer una alternativa al sector de la construcción. Este acuerdo podría cerrarse hoy, si la asamblea general de Farmaindustria que se celebra hoy lo ratifica, según ha podido saber ABC.
Las farmacéuticas han puesto sobre la mesa un caramelo en tiempos de crisis: una inversión a tres años mínima de 1.430 millones de euros para destinar a investigación y desarrollo (I+D), así como la garantía de la patronal de los laboratorios de que no se destruirá empleo en sus centros, pese a la oleada de fusiones entre compañías y cierre de plantas que ha comenzado en Europa y Estados Unidos. El compromiso es mantener los 40.000 puestos en los laboratorios que sostienen esta industria en España. Empleos que, en su mayoría, son muy cualificados y están ligados al mundo de la investigación y conocimiento.
Compromiso a tres años
La propuesta de Farmaindustria a tres años se asienta en tres pilares: mantener empleo e invertir en formación en España, incrementar la competencia de las empresas españolas en el exterior en un 5%, desde 2009 a 2011 y subir el gasto en I+D en un 12% cada año. No es un pacto en toda regla como los que en los últimos años ha protagonizado la industria con los diferentes ministros de Sanidad, pero sí una declaración de buenas intenciones en tiempos de crisis.
De la inversión en investigación y desarrollo se beneficiarían centros como el Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación y también proyectos especiales de la industria farmacéutica en las Comunidades Autónomas. A estos proyectos en los que cooperarán los laboratorios con la administración autonómica está previsto destinar 180 millones de euros del montante total.
La propuesta cuenta con el apoyo del ministro de Sanidad, Bernat Soria, que ha liderado las conversaciones entre el Gobierno y Farmaindustria. Pero también con el resto de todos los ministerios implicados, desde Industria a Ciencia, pasando por Trabajo, Economía o Presidencia. El plan sectorial es más un proyecto de Gobierno que un compromiso con el Ministerio de Sanidad, que hoy debe ser ratificado por la asamblea extraordinaria de la patronal.
El momento de la I+D
En un momento en el que el «ladrillo» ha dejado de ser el sostén de la economía española, la industria ofrece innovación para actuar como motor de la economía. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha referido a esta salida en numerosas ocasiones. La última fue la semana pasada, durante su intervención en el foro «Innovae», junto al premio Nobel de Economía, Paul Krugman. Allí adelantó la puesta en marcha de medidas que fomenten la I+D+i en sectores estratégicos, como es el de la salud. Ese guiño a la industria lo ha hecho también la ministra Garmendia, desde su nombramiento.
La industria farmacéutica no esperará a realizar esta inversión. Arrancará este año y tendrá hasta 2011 para cumplir sus objetivos. Inversión en tiempos de incertidumbre financiera, que busca también la comprensión del Gobierno. Farmaindustria espera del Gobierno un marco regulador estable y predecible que garantice el equilibrio entre los diferentes intereses del sistema. Esto implica un escenario en el que no se produzcan bajadas bruscas de precios en los medicamentos.
Pero también el rápido acceso de la población a medicamentos innovadores con financiación pública, la contención del gasto farmacéutico y, al mismo tiempo, la protección a la industria que más investiga. Cuatro aspectos que necesitan de un difícil equilibrio para poder conciliar la rentabilidad económica de un sector privado con el gasto público. Pese a la crisis, el momento es bueno. El gasto farmacéutico no está disparado y acaba de entrar una nueva orden de precios de referencia que implica un ahorro de 300 millones de euros en las recetas de medicamentos.
Los laboratorios buscan la comprensión del Gobierno y la confianza en un sector puntero al que no conviene hostigar con bajadas bruscas de la factura en medicamentos. Como el sistema de precios de referencia que entró en vigor hace dos años, de la mano de la ex ministra de Sanidad, Elena Salgado. Ese decreto supuso una reducción del 20 por ciento del precio de los fármacos que llevaban más de diez años en el mercado.
Un año de retraso
El Plan Sectorial para la Industria Farmacéutica lleva más de un año de retraso. El actual ministro de Sanidad, Bernat Soria, anunció su puesta en marcha para antes de las Elecciones Generales de marzo de 2008. La reordenación del Gobierno en materia de investigación, con la creación del nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación en detrimento de el de Sanidad, frenó el proyecto. Hubo un segundo intento por cerrarlo antes de final de 2008. Tampoco pudo ser.

