Valoración:
Saura destituye al director de la Policía la víspera de otra manifestación estudiantil
La destitución de Rafael Olmos, director general de los Mossos, es ya un hecho, aunque el conseller de Interior, Joan Saura, la oficializará el martes en su comparecencia ante el Parlament para explicar los disturbios del día 18, después del desalojo de la cincuentena de estudiantes encerrados en la Universidad de Barcelona (UB).
Olmos se convierte en la primera víctima política de la controvertida actuación de los Mossos aquel día, en el que se produjeron cargas policiales que dejaron al menos ochenta heridos, entre agentes, manifestantes, viandantes y periodistas. Aunque el propio director general de la Policía asumió al principio la responsabilidad de la operación, visto el cariz que tomaban las cosas y las críticas desde los sectores más diversos, Olmos se defendió y dijo que la decisión de cargar la tomó el jefe de los antidisturbios.
Pese a todo, se daba por hecho que un Saura una vez más contra las cuerdas ofrecería la cabeza de Olmos para intentar acallar las peticiones de dimisión de la oposición y de sindicatos policiales. Sin olvidar las críticas a su gestión en el seno del tripartito.
Por más que el conseller de Interior ha intentado ganar tiempo hasta su comparecencia parlamentaria, así como contener las fricciones en la cúpula de su departamento y el malestar en un cuerpo policial cada vez más desorientado sobre su tarea, la confirmación más o menos velada de la destitución de Olmos se produjo la víspera de una nueva manifestación estudiantil que supone un desafío para Interior. Además de no haber sido comunicada oficialmente, los organizadores han incluido en su recorrido de esta tarde por el centro de la ciudad el paso por las Ramblas barcelonesas, lugar vetado a cualquier manifestación. Así lo recordó ayer el alcalde Jordi Hereu. Lo contrario sería sentar un peligroso precedente. Rafael Olmos, que debería haber dirigido el dispositivo policial de hoy, no lo hará puesto que se le han dado dos días de fiesta, según manifestaron a Ep fuentes de Interior.
«Antisistema infiltrados» La policía autonómica advirtió de que prevén la infiltración de «jóvenes violentos antisistema» en la manifestación. Coincidiendo con la tormenta política y en víspera de la nueva jornada de protestas, la llama anti-Bolonia volvió a activarse ayer con cuatro nuevos encierros, uno de ellos de profesores. El martes unos 50 estudiantes se encerraron en la Facultad de Geografía e Historia de la UB, donde no hubo clases por la acción de los piquetes, y otra treintena acampó en Derecho. Horas más tarde se declaraba un nuevo encierro en Ciencias de la Educación de la Autónoma. En esta última universidad, un grupo de estudiantes causó graves destrozos en la puerta del Rectorado después de que una ambulancia se llevara al alumno que lleva un mes en huelga de hambre. La lista de encierros se amplió anoche cuando una veintena de profesores se instaló en el edificio histórico de la UB en protesta por el desalojo y las amenazas del rectorado de volver a llamar a los Mossos, Mientras los anti-Bolonia ultimaban sus protestas, los grupos del Parlament ratificaron su apoyo a los rectores. Estudiantes de Zaragoza y Alicante se encerraron como muestra de solidaridad.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?