La medida estrella del Plan de Ahorro Energético no es un regalo del Gobierno. El PP denuncia que la terminarán pagando los españoles a través de la tarifa
El Gobierno no regalará ninguna bombilla a los españoles. El conejo que se sacó de la chistera el ministro de Industria, Miguel Sebastián, no es más que una milonga, que nada tiene que ver con la realidad.
Al final, como siempre, será el españolito de a pie el que acabe pagando las «geniales ideas» del ministro Sebastián para combatir la crisis económica. No hay nada gratis en esta iniciativa del Gobierno socialista ya que, según el rastreo que ha realizado la portavoz del grupo parlamentario popular en la comisión de Cambio Climático del Congreso, Teresa de Lara, el coste de la bombilla lo terminarán pagando los ciudadanos a través de la tarifa.
El trayecto que sigue la polémica bombilla, desde que se anuncia su regalo hasta que los ciudadanos van a Correos con su vale a recogerla, discurre por unos trámites administrativos que difícilmente pueden ser seguidos por los ciudadanos.
El regalo de la bombilla es presentado como la medida estrella del Plan de Acción de Ahorro y Eficacia Energética, aprobado por el Consejo de Ministros.
Este plan se enmarca dentro de la Estrategia Española de Ahorro y Eficiencia Energética que aprobó el Gobierno del Partido Popular el 28 de noviembre de 2003.
La mayor parte de este plan está financiado con cargo a la tarifa eléctrica. Concretamente, de los 2.366,5 millones de euros en que está cuantificado el citado plan, 1.379,5 millones corresponden a esta tarifa de la electricidad.
La cuestión, según el PP, es clara. Al final, quien paga la bombilla son los españoles en su factura. «De regalo, nada de nada», subraya la diputada popular.
Sentencias
Pero hay algo más que pone en cuestión todo el plan. Y es el hecho de que dos sentencias del Tribunal Supremo, una de octubre de 2007 y otra de enero de 2009, anula el artículo quinto del real decreto que contempla la tarifa eléctrica como una de las vías de financiación del citado plan. Por lo tanto, es ilegal que el plan se pueda financiar con la tarifa eléctrica.
«¿Qué pasa ahora con lo que se ha pagado?», se pregunta De Lara.


