
El papa Benedicto XVI (d) saluda a una mujer durante el encuentro que mantuvo con fieles en la parroquia de San Antonio de Luanda, último acto de su visita a Angola ./ EFE

El Papa saluda a sus fieles durante el encuentro que mantuvieron con el papa Benedicto XVI en la parroquia de San Antonio de Luanda, último acto de su visita a Angola ./ EFE

Fieles angoleños asisten a la multitudinaria misa celebrada por el Papa, Benedicto XVI, en la explanada de Cimangol, en Luanda (Angola)

El Papa ha dicho que en el mundo actual dominado por la técnica es necesaria la presencia de la mujer para que no se deshumanice del todo y defendió el derecho de la fémina africana a integrarse en la vida pública, sin que ello suponga que disminuya su insustituible función dentro de la familia ./ EFE

La multitud se congresa en la Iglesia para ver la misa del Papa Benedicto XVI ./ EFE
Homenaje a la mujer
El Santo Padre ha definido a las mujeres como fuente de la vida y les ha instado a vivir y apostar por la vida, porque el Dios viviente ha apostado por ellas. El Pontífice ha elogiado a estas "silenciosas heroínas", consciente de las condiciones a las que han sido sometidas y siguen siendo tantas mujeres y ha exhortado sobre todo a los hombres a examinar con atención sus conductas y actitudes que por falta de sensibilidad o responsabilidad puedan causar esta situación.
El Papa ha subrayado que el hombre y la mujer están llamados a vivir en profunda comunión, en un reconocimiento mutuo, juntos por el bien común y resaltó la necesidad de dar más espacio a las razones del corazón. "En un mundo como el actual dominado por la técnica, se siente la necesidad de esta complementariedad de la mujer, para que el ser humano pueda vivir sin deshumanizarse del todo", ha dicho.
"Pensemos en las tierras donde abunda la pobreza, a las regiones devastadas por la guerra, a tantas situaciones trágicas resultantes de migraciones forzadas... Son casi siempre las mujeres las que mantienen intacta la dignidad humana, defendiendo la familia y tutelando los valores culturales y religiosos", ha afirmado.
Actualizado Domingo, 22-03-09 a las 21:39
El Papa ha rendido homenaje a la mujer, bastión de la dignidad, la familia y los valores culturales y religiosos
Ha alentado a los jóvenes a seguir creyendo en la religión y en la Palabra del Señor
Centenares de miles de angoleños, un millón, según algunas fuentes, han asistido este domingo a una misa presidida por
Benedicto XVI en la explanada de Cimangola de Luanda, capital de
Angola, en el que ha sido el evento más multitudinario programado en el curso de su viaje apostólico a Africa. El Papa ha dedicado la homilía a "la reconciliación nacional de Angola", cuya memoria estaba reservada a la jornada de hoy, día de oración y de sacrificio. "La guerra puede destruir todo aquello que tiene un valor: familias, enteras comunidades, el fruto de la fatiga de los hombres, las esperanzas que guían y sostienen sus vidas y su trabajo", ha dicho en declaraciones recogidas por Radio Vaticano.
Esta es una experiencia demasiado recurrente y familiar en Africa: "el poder destructivo de la guerra civil, la caída en el torbellino del odio y de la venganza". "Cuando la Palabra del Señor, una Palabra que mira a la edificación de las personas, de la comunidad, de la entera familia, es desatendida, cuando la Ley de Dios viene ridiculizada, despreciada y escarnecida, el resultado puede ser sólo destrucción e injusticia: la humillación de nuestra común humanidad y la traición de nuestra vocación a ser hijos e hijas del Padre misericordioso, hermanos y hermanas de su amado Hijo", ha proseguido.
"El Evangelio nos enseña que la reconciliación, una verdadera reconciliación, puede ser sólo fruto de una conversión, de un cambio en el corazón, de un nuevo modo de pensar. Nos enseña que sólo el poder del amor de Dios puede cambiar nuestros corazones y hacernos triunfar sobre el poder del pecado", ha dicho. "Os pido que recéis en unión con todos los hermanos y hermanas de Africa por esta intención: que cada cristiano en este gran Continente experimente el toque sanador del amor misericordioso de Dios y que la Iglesia en Africa se convierta para todos, gracias al testimonio de sus hijos e hijas, en lugar de auténtica reconciliación", ha proseguido. El
Sumo Pontífice ha tenido también palabras para recordar a los misioneros, profesores, catequistas, sacerdotes, religiosos y religiosas, "testimonio precioso". Una luz "de sacrificio y amor" enturbiada, sin embargo, algunas veces, por las tinieblas y la maldad de los hombres.
"Trágicamente las nubes del mal han oscurecido también Africa, comprendida la amada nación de Angola. Pensemos en el flagelo de la guerra, en los frutos feroces de las luchas tribales, las rivalidades étnicas, la avidez que corrompe el corazón del hombre, esclaviza a los pobres y priva a las generaciones futuras de los recursos que necesita para crear una sociedad más solidaria y justa", ha dicho. "Africa es un continente de esperanza, pero que tiene sed de justicia, de paz, de un sano e integral desarrollo que puede asegurar a su pueblo un futuro de progreso y paz", ha asegurado Benedicto XVI