Todo patriota catalán que se precie y que viaja a Nueva York tiene como punto de visita ineludible la delegación que la Generalitat abrió el 22 de enero en el One Rockefeller Plaza. Esta curiosidad es comprensible, pero puede frustrarse ante la posibilidad de encontrar cerrada la «embajada».
Esto es lo que le ocurrió a una joven nacionalista que, hace unas tres semanas, aprovechó su estancia en la «gran manzana» para presentarse a Andrew Scott Davis, delegado del Gobierno catalán en esta ciudad. Tras pasar todos los controles reglamentarios, accedió a la planta 26, con vistas a la Quinta Avenida y a la catedral de Saint Patrick´s, donde se encuentra la oficina. Además de Scott, en ella trabajan otros nueve funcionarios, pero la turista no encontró a nadie que la atendiera. Decidió entonces consultar a los funcionarios de la delegación del Quebec, con la que Cataluña comparte planta. Estos empleados le aseguraron que en la «embajada catalana» no solía haber nadie y le aconsejaron que llamara por teléfono. Así lo hizo y la persona que le atendió le informó que, efectivamente, para visitar la oficina era necesario pedir cita previa.
Ante la resistencia de Carod-Rovira, responsable de la política exterior de la Generalitat, a informar sobre las actividades de esta «embajada», cuya puesta en funcionamiento costó 85.559 euros, resulta casi imposible averiguar cuál es la agenda del señor Scott Davis. Sólo se sabe que, el pasado 20 de febrero, se reunió en la sede catalana con el ministro de Exteriores del Quebec, M. Pierre Arcand, aunque dada la citada proximidad entre ambos despachos, el encuentro era inevitable.
Más de dos millones
El coste del alquiler de esta oficina, situada en uno de los lugares más exclusivos de Nueva York, sigue siendo un misterio. Vicepresidencia se limita a decir que ese dinero se sufraga con la partida presupuestaria destinada a delegaciones, oficinas y misiones exteriores de la Generalitat, que este año asciende a 2,2 millones de euros. Los expertos cifran en 200.000 euros el alquiler anual de una oficina de estas características.
Cataluña tiene delegación en Nueva York, Francia, Reino Unido, Alemania, Argentina y próximamente, México.