Jueves, 19-03-09
El Museo Reina Sofía está inmerso en una metamorfosis que concluirá a finales de mayo, cuando se presentará ya completada, la reordenación de la colección permanente que está llevando a cabo Manuel Borja-Villel. «Habitualmente las colecciones de arte contemporáneo son lineales, mientras que está tendrá una pluralidad de narraciones, como microrrelatos. Es como pasar de la novela histórica a «Las mil y una noches» o los «Cuentos de Canterbury». La idea es la de multiplicidad». Una idea en la que los límites los pondrá «la calidad poética y no los géneros». Otro de los puntos de apoyo es la «oralidad». que «tiene que ver con el relato oral e implica que la obra tiene voz, y existirá la articulación entre las obras y los documentos -fotográficos o fílmicos-». Los pilares de la colección permanente serán los años 30, los años 60 -que se abre el viernes- y la actualidad. «La colección no es estática, no hay un canon, irá cambiando según vayamos investigando».

