Olveira utiliza la dirección del CGAC para la promoción y subvención de sus amigos
Miércoles, 18-03-09
El nepotismo como forma de arte tiene su sentido en el CGAC compostelano. Al menos cinco artistas amigos de Manuel Olveira se han visto beneficiados desde que éste llegó a la dirección del Centro Gallego de Arte Contemporánea en 2005 de la mano del bipartito, bien a través de iniciativas de promoción de su obra en el museo, bien a través de encargos o compra de la misma.
Este quinteto de elegidos está compuesto por Joan Morey, Francesc Ruiz, Maria Ruido, Paco Cao y Uqui Permuy. Los tres primeros han sido compañeros de viaje de Olveira en su tránsito por la dirección de distintos centros artísticos. Antes del CGAC, coincidieron en Hangar, un centro de producción de artes visuales radicado en Cataluña, de donde Morey, Ruiz y Ruido dimitieron al unísono tras la destitución de Olveira como director en 2005.
Desde su llegada al CGAC, estos artistas han desarrollado costosos proyectos a lo largo de los últimos dos años. Por ejemplo, el artista mallorquín Joan Morey ha costado al museo gallego más de 50.000 euros para la realización de su «Proyecto Obey (humillados e ofendidos)». Consistió en tres vídeos de performances a puerta cerrada desarrolladas en las propias instalaciones del CGAC, cuyos participantes además facturaron entre los 580 euros de la poetisa Yolanda Castaño y los 100 euros de otros actores menos ilustres.
Cuentas opacas
No obstante, pese al dinero gastado en su producción, la obra no es propiedad del CGAC. Según la documentación que obra en poder de este periódico, la facturación de la obra es fraccionada, dificultando su fiscalización y seguimiento. El museo de titularidad pública no abre expedientes de desarrollo de obra para exposiciones, sino que en ocasiones se camuflan estas partidas de gasto en otros apartados de su presupuesto como la realización de actividades, pagadas por el CGAC.
Francesc Ruiz y Manuel Olveira han colaborado más allá de su paso por Hangar. En 2006 dirigieron un seminario bajo el título «Preguntas reales, preguntas retóricas» -condensado en un libro que editó Uqui Permuy-, y ambos han colaborado en diversas exposiciones en el propio CGAC, la última «A sombra da historia» comisariada por Olveira y con obra de Ruiz, María Ruido y Paco Cao.
Éste último también se encuentra embarcado en otro proyecto costeado por el museo compostelano. Durante los más de dos años que duró la producción de su trabajo audiovisual «El veneno del baile», cargó al CGAC facturas por valor de más de 65.000 euros. No obstante, este artista al menos regaló una copia de su obra al centro. Cao formó parte del proyecto de Hangar «Processos Oberts» (2004), comisariado por el propio Olveira, y del que también formó parte la realizadora Maria Ruido.
La última en discordia es la diseñadora gallega Uqui Permuy, también colaboradora de Olveira. Ambos forman parte del equipo de trabajo del «Proxecto-edición», promovido por el CGAC, el Marco de Vigo y la Fundación Luis Seoane, y que precisamente ha servido para impulsar la obra de Ruiz, Morey, Ruido y Cao, exhibiéndola junto a la de otros artistas en espacios como el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en enero del pasado año.
Permuy ha cobrado del CGAC entre 2007 y 2008 un total de más de 100.000 euros. Sólo el año pasado, su empresa «Uqui Cebra SL» facturó por los más diversos conceptos más de 82,000 euros repartidos en doce facturas. Entre los resultados está el proyecto editorial «Entrecruzar», que va por su segunda edición, y en el que Permuy es la coordinadora, ya que como la propia web del CGAC explica, se trata de una obra «colaborativa», llegando a participar «un centenar de artistas» en la edición 2006.

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