Con independencia de quien vaya a ser el nuevo presidente del Real Madrid, aunque todas las flechas apuntan al mismo destino, los gustos de unos y otros sí van por senderos parecidos. Con más galácticos sí es Florentino el que viene, con más españoles y menos estrellas si fuese
Martínez Bravo u otro el elegido. Una cosa es segura, el que venga
se va a encontrar a Cristiano Ronaldo en un paquete de lujo y con lazo. Lo del portugués está escrito y rubricado desde la temporada pasada. Sólo falta encontrar el dinero para comprarlo (alrededor de cien millones de euros), aunque hay quien ya se mueve al respecto.
La estrella del Manchester llegó a un acuerdo con Ferguson y el club inglés el pasado verano para que la próxima temporada pudiese fichar por el Madrid. Ha tiempo que el jugador y el Real llegaron a un acuerdo y, una vez dada la autorización (firmada) del manager inglés, sólo falta el acuerdo entre clubes. El problema es que ese desembolso va a obligar, a Florentino o al que sea, a apretarse los machos económicos, mucho más con la crisis económica imperante. La idea de Pérez es hacer un fichaje galáctico por año, sólo uno (como en los viejos tiempos), pero el mercado manda. Por ejemplo, Kaká, que está deseando que llegue Florentino para irse con él.
Pero si llega CR7 igual tiene que esperar un año porque no habrá dinero para él. Con la urgencia que tiene el Milán de venderle (su situación económica es tan mala como la de todos) es más que probable que no espere al Madrid, mucho más con la oferta del City rondando por Milanello. Si se escapa el brasileño, Cesc, también objetivo del Barça, estaría en la recámara.
Otro deseo madridista es Xabi Alonso, curioso en el caso de Florentino porque le tuvo a tiro hace tiempo y no le quiso. Ahora está tasado, según dicen, en 20 millones de euros, pero siendo el Madrid el que lo quiere lo más probable es que se lo quieran vender por el doble. El donostiarra es fundamental en el nuevo Madrid porque cualquier cuadro técnico que ha pasado por el Bernabéu hace notar la falta de un organizador de jerarquía en el equipo.
Un delantero centro
Por arriba, Villa sería un objetivo, pero lo tiene casi hecho con el Barcelona (sobre todo si al final largan a Eto´o), por lo que el Madrid ha echado el ojo a Fernando Llorente, que tiene las bendiciones de todos los estamentos del club blanco. A estos hay que añadirle el entrenador, más Ancelotti, por dúctil, que Benítez o Wenger, y los repescados: Garay (que entraría por un Cannavaro que tiene difícil la renovación), y Granero, al que hay que ir allanando el camino para cuando se vaya Guti, que es ya.
El problema es que haciendo cuentas salen casi cinco jugadores nuevos, por lo que en esa plantilla sobra mucha gente y, con los salarios que tiene, Valdano (si llega con Florentino como parece) se va a encontrar con los problemas que ya tuvo en su momento: que no podrá colocarlos.