Martes, 17-03-09
Y. AZNAR
ZARAGOZA. El sector de la automoción está pasando uno de sus peores momentos debido principalmente a la caída de la demanda, que ha provocado un gran stock de automóviles y ha obligado a los fabricantes a replantearse la producción. En Aragón, las cifras corroboran esta situación, y es que en tan sólo un año, la venta de coches ha caído a la mitad. Así, de los 3.000 vehículos que se vendieron el mes de febrero del pasado año, en el 2009 se han vendido en torno a 1.500. Este descenso de la demanda, unido a las pérdidas que acarrea el sector le han llevado a una complicada situación.
Para intentar paliar esta crisis automovilística, las Cámaras de Comercio de Aragón presentaron ayer un Plan de Actuación, que tiene un objetivo fundamental, «mantener la supervivencia del sector». Con este plan, que contempla quince líneas de acción básicas, las Cámaras de Comercio aragonesas, junto al Cluster de la Automoción de Aragón buscan incentivar la demanda para volver a poner en marcha la cadena de producción en este sector «especialmente dañado por la actual coyuntura económica».
Medidas anticrisis
Los ejes principales son su internacionalización y diversificación, las ayudas directas a la adquisición de nuevos vehículos y la agilización de la financiación. El plan, elaborado por PriceWaterHouseCoopers, presenta 31 medidas concretas de acción que parten de las ideas planteadas por todos los integrantes en la cadena de valor del sector, desde las fábricas de piezas, talleres, o concesionarios hasta las empresas de reciclaje. Una cadena que se traduce en 40.000 puestos de trabajo en la Comunidad aragonesa.
Con el citado documento se pretende afianzar el sector, impulsar la eficiencia y la demanda y optimizar la estructura financiera, con el fin de «mejorar la competitividad de la automoción» en un mundo globalizado donde la deslocalización de estas empresas es muy frecuente.
Así, se propone establecer un sistema de indicadores de gestión y análisis del sector, crear un observatorio de diversificación, proporcionar ayudas directas a la adquisición de nuevos vehículos, poner en marcha un fondo de ayuda a la internacionalización, implantar contratos laborales específicos para la automoción y formar comités independientes para valorar los expedientes de regulación de empleo.
Se trata en definitiva de que las pequeñas empresas que se dedican a este sector reciban ayudas urgentes que les ayuden a salir de la crisis, al mismo tiempo que se mira al futuro para aumentar su competitividad y mejorar su posición en los mercados internacionales, ya que de poco sirven «las medidas para paliar la crisis si no se utilizan a su vez para salir más reforzados de ella».
Más allá de GM
En este sentido, el director gerente del Cluster del sector en Aragón, formado por 14 empresas y seis organismos, recordó a las administraciones que en la Comunidad aragonesa «la automoción va más allá de General Motors».
Por eso pidió a las administraciones ayudas para las pequeñas y medianas empresas que están siendo «igual de perjudicadas por la situación que GM». Subvenciones que les proporcionen mayor liquidez y que fomenten la demanda.

