«Creo que mi primera palabra cuando era niño fue gol. Mucho antes que decir papá o mamá». Con semejante principio, era cuestión de tiempo que algún día una estrella consagrada de la NBA como el dos veces «MVP» Steve Nash uniera de forma seria su destino con el planeta fútbol.
Ahora le ha llegado el momento. Después de varios intentos, proyectos baldíos como el de ser propietario de un equipo femenino, el día 31 se hará oficial, según la prensa canadiense, su nueva sociedad con Jeff Mallett, ex presidente de Yahoo!, para montar un equipo en el proyecto de ampliación de la MLS, la Liga estadounidense, a partir de 2011.
Nash, que siempre ha estado vinculado al fútbol -su padre y su hermano han sido profesionales en Inglaterra-, será copropietario de de los Whitecaps de Vancouver (Canadá), la ciudad donde se crió (nació en Suráfrica en 1974) y en la que empezó su pasión por el fútbol. Porque si no llega a ser por Michael Jordan, al que de pequeño veía tan a menudo en televisión, Nash habría repartido juego en una cancha de fútbol, pasión que ha mantenido a lo largo de los años. Fanático del Tottenham -incluso planeó invertir dinero en el club inglés-, también es un habitual del Giants stadium, el campo de los actuales subcampeones de la MLS, los Red Bulls de Nueva York, cuando la NBA descansa. Incluso acudió al Mundial de Alemania para ver en Berlín la final entre la campeona Italia y Francia, la del célebre cabezazo de su idolatrado Zinedine Zidane sobre el interista Marco Materazzi.
Nash y Mallett, copropietario también del equipo de béisbol de los Giants de San Francisco, diseñarán un proyecto sólido que haga temblar a equipos más alla de su futura Conferencia, la Este. Se habla de un presupuesto de primer nivel para las cifras que maneja esta Liga, unos 40 millones de dólares.