Casi 24 meses de obra y 21,6 millones de euros de inversión devolverán a la zona financiera de Madrid uno de sus edificios más emblemáticos: el «Windsor II». El rascacielos, de 23 plantas y rematado en un cilindro iluminado, se levantará en el mismo lugar que ocupaba el que se incendió en febrero del 2005. Ahora comienza a reconstruirse con un perfil vanguardista, de vidrio y metal, y con diferentes usos: siete plantas de zona comercial, que completarán el centro de El Corte Inglés de Castellana, y otras once destinadas a oficinas, más cinco plantas de aparcamiento bajo rasante. En el 2011, si las previsiones se cumplen, estará abierto al público
Una torre transparente de metal y vidrio en tonos verdosos, rematada con un cilindro retroiluminado, ha comenzado ya a levantarse sobre los cimientos de lo que fue el antiguo edificio Windsor, arrasado hace cuatro años por un incendio. El actual propietario del terreno, El Corte Inglés, abrirá en el nuevo rascacielos que construye en el lugar siete plantas de zona comercial y once de oficinas. En 2011, el Windsor II será el 12º edificio más alto de la ciudad, y transformará el «skyline» de Madrid.
Con este nuevo edificio, El Corte Inglés ampliará sus instalaciones del centro de Castellana -el de más facturación de España-, sumándole 21.133 metros cuadrados de superficie total, aunque en este espacio se incluyen también zonas de paso, ascensores panorámicos y otras instalaciones. De acuerdo con sus cálculos, serán 11.000 metros cuadrados más de tienda los que se unan al actual centro, que tendrá 67.000 metros de superficie, y se convertirá en el más grande de España.
El «nuevo Windsor» será ligeramente más bajo que el anterior: hasta la cúspide, incluido el cilindro retroiluminado que lo corona, medirá 103,7 metros, tres menos que antes. En el número de pisos, la variación es apreciable: tendrá 23 sobre rasante, frente a los 31 del que se incendió. Eso sí, según explicó el arquitecto Pablo Muñoz, coautor del proyecto junto con Pedro Vilata, ahora las plantas son un metro más altas que las anteriores.
Las obras de construcción de este nuevo centro se iniciaron en el verano de 2007: para entonces, El Corte Inglés ya había comprado la sociedad Ason Inmobiliaria, dueña del antiguo Windsor. La primera licencia que se obtuvo fue para consolidar la cimentación. En octubre de 2008 llegó el permiso municipal para ejecutar el nuevo rascacielos, para el que cuentan con un plazo de 21 meses. Esperan tenerlo finalizado en 2011, aunque las siete plantas de zona comercial podrían comenzar a funcionar a finales de 2010. El resto de la torre estaría ya construida en su exterior, aunque aún habría que finalizar y rematar trabajos en el interior.
El «Windsor II» tendrá cinco plantas de aparcamiento bajo rasante. Además, tendrá siete plantas comerciales -de la baja a la sexta-, dentro de un gran basamento. Sobre ellas habrá dos plantas técnicas -en las que se concentran las máquinas de refrigeración y calefacción y el resto de sistemas tecnológicos-, y una torre acristalada que albergará las plantas dedicadas a oficinas, rematadas al final con otras tres plantas técnicas. El área de oficinas -que tendrá una entrada independiente de la zona comercial- ocupará 14.430 metros cuadrados.
Ahorro energético
Este «Windsor II» que comienza a construirse cuatro años después del incendio que asoló el anterior, incorpora las últimas tecnologías para una mayor eficiencia energética y un mayor respeto con el entorno. Un ejemplo: se ha aprovechado la capacidad y la orientación del cilindro de cristal que constituye el cuerpo de oficinas para situar en su fachada un módulo curvo de placas fotovoltaicas y un sistema modular de control solar que garantizan la producción de energía eléctrica limpia para las oficinas y el centro comercial.
También se incorporarán programas que permiten el encendido y apagado automático de luces, que serán de bajo consumo en la mayor parte del edificio. En las zonas comunes, existirán sensores de movimiento para el encendido automático de las luces. Y por lo que se refiere al aire acondicionado, se han empleado climatizadores con un sistema que permite un ahorro de energía de más del 60 por ciento. Además, habrá lámparas de bajo consumo y alto rendimiento en todo el edificio, y sistemas para un uso eficiente del agua.
En el exterior, y adaptándose a los planteamientos que el Ayuntamiento persigue para toda la zona de AZCA, se ha retranqueado el edificio para aumentar el espacio dedicado al tránsito de peatones en la acera. No habrá barreras arquitectónicas ni cambios de nivel.

