El test de control de dopaje por testoterona podría tener sus días contados tras la publicación de un estudio elaborado por científicos del laboratorio antidopaje de Lousiana y apoyado por la FIFA. Según el trabajo del laboratorio que controla los Juegos Olímpicos, las diferencias genéticas entre razas puede provocar importantes variaciones en los niveles de testosterona, por lo cual los niveles detectados en las análisis podrían ser elevados por causas naturales y no por el consumo de sustancias prohibidas.
Así, según los técnicos suizos, y de acuerdo con pruebas realizadas a 171 futbolistas (57 africanos, 32 asiáticos, 50 caucasianos y 32 hispanos), la raza podría ser determinante en los niveles de testosterona que produce el cuerpo. Los datos obtenidos es que los de origen hispano producen niveles mucho más elevados que, por ejemplo, los africanos.
Este estudio podría provocar la anulación de los actuales test de testoterona que han condenado, por ejemplo, al ciclista Floyd Landis, que siempre negó haber tomado sustancias prohibidas.



