
Ni siquiera el transporte público se libra de la crisis económica. A pesar de que debería actuar como un refugio frente al transporte privado (es más barato, y en ocasiones, más rápido), la crisis ha provocado que Metro de Madrid haya visto reducido el número de viajes en más de 3,5 millones en enero de este año, comparado con el mismo mes de 2008, según datos de la propia compañía.
Esta caída supone una reducción del 5,9% en apenas doce meses. En enero de este año, se han registrado 56,8 millones de viajes, mientras que en el mismo periodo del año anterior hubo más de 60,2 millones. Si se hubieran contabilizado los mismos días laborables y festivos de ambos meses, la caída hubiera sido algo menor, del 4%, según la empresa.
Estos datos coinciden con los facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), donde indican que, efectivamente, el número de viajeros de Metro ha descendido un 5,7% en el último año.
Y es que, la movilidad de los madrileños se ha reducido drásticamente, por la caída del consumo doméstico y los efectos del paro.
Se compra más en el barrio
Ya no hay tantos ciudadanos dispuestos a devorar las estanterías de los grandes centros comerciales. Se compra lo básico y, para ello, no hace falta desplazarse en Metro, porque se tiene en el barrio.
La caída del consumo explica, en parte, la reducción del número de viajeros, pues son muchos los madrileños que se desplazaban al centro, sobre todo en fines de semana, para realizar sus compras de ropa, regalos, electrodomésticos, etc. Si ya no se compra tanto, no hace falta montar en Metro para desplazarse.
Otra de las causas que, desde Metro de Madrid, apuntan como causante de esta caída de viajeros es que tampoco se sale tanto: ni por el día, para comer en restaurantes o tomar unas cervezas; ni, por supuesto, durante las noches, donde el consumo de copas también se ha reducido.
De hecho, el Metro actuaba como transporte preferido para moverse en la noche madrileña: llega a los puntos estratégicos de la movida y evita la utilización del transporte privado. Además, numerosas líneas de Metro acercan a los madrileños a centros de ocio (cines, complejos lúdicos, etc.), cuya utilización también ha caído.
Muchos más parados
Y no hay que olvidar los efectos que el paro tiene en la movilidad. Si no se tiene trabajo, apenas puede haber dinero para desplazarse o para realizar las actividades habituales que se realizan cuando una persona tiene un empleo. El desempleo se constituye como el tercer pilar que explica el descenso de viajeros.
El Instituto Nacional de Estadística también ha publicado los datos de viajeros de autobuses en Madrid, cuyo número se ha reducido un 10,47% durante el mes de enero, con respecto a los del mismo mes del año anterior.
Este dato contrasta con los de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), donde cifraban en un 8% el descenso de viajeros en ese mismo periodo, y en un 5% la caída de abonos transportes vendidos en el primer mes del año.
Descenso en España
El mayor descenso en el número de viajeros en autobús se ha registrado en la Comunidad de Extremadura, donde ha caído un 11,31%, por delante de Madrid. Tras esta región, se sitúan la Comunidad Valenciana (9,27%), Murcia (9,09%) y Canarias (7,89%). Todas estas regiones se encuentran por encima de la media, donde el número de viajeros cayó un 6,21%, según el Instituto Nacional de Estadística.

