Las entidades creen que habría que tener previstas las medidas a tomar ante una posible situación de emergencia

Los fondos de garantía españoles suponen el 39% del total de la UE
El sistema de garantía de depósitos en España lo componen tres fondos: uno para establecimientos bancarios, otro para cajas de ahorros y un tercero para cooperativas de crédito. Estos fondos tienen por objeto no sólo garantizar a los depositantes la recuperación de sus depósitos y ciertos valores hasta los límites establecidos (100.000 euros por titular y cuenta bancaria), sino también realizar actuaciones que refuercen la solvencia y el funcionamiento de una entidad en dificultades, en defensa de los intereses de los depositantes y del propio fondo.
Los 27 países que integran la Unión Europea tienen constituidos un total de 39 fondos de garantía de depósitos. Sólo Austria y Alemania, con cinco y cuatro fondos, tienen más que España. Sin embargo, el patrimonio de los fondos españoles alcanzaba a finales de 2005 5.200 millones, lo que suponía el 39% del patrimonio total de todos los de la Unión Europea, excluyendo a Alemania que, al menos hasta entonces, no había facilitado datos del volumen de sus fondos.
Las cajas de ahorros han reclamado al Ministerio de Economía en las conversaciones mantenidas tanto con Pedro Solbes como con el secretario de Estado, David Vegara, que tenga establecido y definido un protocolo de intervención o de ayudas a las entidades financieras por si la crisis financiera se alarga un par de años.
Las entidades de ahorro consideran que es mejor prevenir que curar. Por ese motivo han reclamado en varias ocasiones al Gobierno que se ponga a diseñar cuanto antes un plan de ayudas similar al que estén tomando o vayan a tomar en otros países por si se produce una situación de emergencia en el sistema financiero como consecuencia de un alargamiento excesivo de la crisis que afecta al sector.
Las cajas han manifestado que el Fondo de Garantía de Depósitos sólo sirve para ayudar en casos excepcionales, como ocurre ahora para sanear Caja Castilla-La Mancha ante su inminente fusión con Unicaja, o como mucho para un par de situaciones similares más.
No improvisar
Pero en el caso de que el sistema financiero español entre en un par de años en una profunda crisis, habrá que tener dispuesto un protocolo de actuación para intervenir de forma inmediata, y no que haya que improvisar en ese momento medidas que puedan convertirse en simples parches y no lleguen a arreglar un problema de fondo. De no ser así, la crisis económica de nuestro país tomaría un rumbo totalmente descontrolado y difícil de atajar.
Las entidades consideran que a ese plan de ayudas, en un principio, deberían acogerse de forma voluntaria aquellos bancos o cajas que consideraran necesaria la intervención del Estado. Si bien, apuntan que a partir de ese momento sería el Estado quien controlaría la gestión de la entidad.
Tanto los bancos como las cajas españolas vienen reclamando a través de sus patronales -AEB y CECA- jugar con las mismas condiciones que el resto de sus competidores europeos. Es decir, insisten en que que en Europa sólo se realicen recapitalizaciones estatales sobre aquellas entidades a las que haya que sacar de la quiebra.
Recientemente, Juan Ramón Quintás, presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), reclamaba esa «igualdad de oportunidades» para el sistema financiero español, y en ese sentido Quintás era muy claro al decir que los bancos y cajas de nuestro país pueden competir con las entidades de otras naciones, pero no con sus gobiernos.
Por esa razón enviaba un mensaje al Ejecutivo español diciéndole que el sistema financiero de nuestro país debería armarse con «bombas atómicas» si en otras naciones lo hacían, aunque luego tuvieran que sentarse todos a negociar un «desarme».
Año y medio más de crisis
Quintás también señaló que, a su modo de ver, la crisis financiera durará todavía año y medio, y advirtió de que varios gobiernos acometerán pronto una segunda oleada de nacionalizaciones, después de las llevadas a cabo en Estados Unidos y en el Reino Unido.
En ese momento, Quintás advirtió de que las entidades españolas habían aguantado bien la primera «catarsis» del sistema financiero mundial, pero predijo momentos difíciles a partir de ahora, pues indicó que estamos entrando «en el túnel de la crisis».



