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Las ventas se hunden
Tras la caída registrada en enero (-41,6%), febrero terminó con la comercialización de 62.107 turismos y todoterrenos, cifra que supone un desplome interanual del 48,8% -la mayor de la historia para este mes-, y que lleva al mercado a niveles de 1993.
El descalabro de febrero se explica no sólo por el parón en las compras realizadas por particulares (-40,3%), sino también por las empresas de alquiler (81,1%). En su conjunto y durante los dos primeros meses del año se han dejado de vender 100.000 unidades (-45,5%) sobre igual periodo de 2007, a pesar de los grandes descuentos directos puestos en marcha por buena parte de las marcas.
Actualizado Miércoles, 04-03-09 a las 11:55
La crisis que está afectando a la industria del automóvil y a la caída de las ventas ha provocado en los últimos días la reacción de las grandes marcas, que se confiesan al límite y reclaman vivamente al Gobierno medidas para reactivar el sector.
Si hace dos días era Toyota España la que hacía un llamamiento urgente al Gobierno español para que ponga en marcha incentivos directos a la compra de automóviles como han hecho Alemania y Francia hoy ha sido Renault la que se une a la voz de alarma por la pasividad del Gobierno ante las duras cifras (en febrero las ventas se hundieron un 50%).
La compañía vaticina que la profunda crisis que atraviesa el sector provocará la desaparición de alguna de las grandes marcas de vehículos que operan en la actualidad, según aseguró el director general de Renault España Comercial (Recsa), Armando García Otero, en una reunión con periodistas españoles con motivo del Salón Internacional del Automóvil de Ginebra. «Se van a quedar muchas marcas y productos por el camino», apuntó García Otero, al tiempo que resaltó que en los periodos de crisis se producen grandes cambios estructurales y se depuran las empresas y los negocios en mayor o menor medida, en función de la duración de dicho periodo de incertidumbre económica.
Para Daniele Schillaci, vicepresidente de la filial española de Toyota, considerados los últimos cuatro meses, el mercado español se sitúa en 800.000 unidades para todo el año, lo que supone la mitad de lo matriculado en 2007, y ello hace urgente que el mercado sea reanimado con estímulos directos a la compra del estilo de los puestos en marcha en Alemania y Francia, que subvencionan la adquisición de automóviles con 2.500 y 1.000 euros, respectivamente, y que han hecho crecer la demanda en algunos casos en más de un 25%. El Gobierno, insistió debe actuar rápidamente para dar un poco de empuje e ilusión en el mercado. Sabemos lo que están haciendo los vecinos, dijo, y conocemos las buenas reacciones del mercado con los inventivos directos.
En términos similares se ha expresado ahora el directivo de Renault, quien resalta la necesidad de que el Gobierno ponga en marcha medidas directas que incentiven la compra de coches, puesto que las marcas de automóviles «están al límite del esfuerzo promocional» que pueden llevar a cabo. «El Gobierno debe llevar a cabo una acción que afronte el problema de verdad, porque nosotros hemos puesto todas las ayudas posibles para incentivar las ventas, pero todo tiene un límite», añadió.
Al mismo tiempo, García Otero calificó de «fracaso» la primera versión del Plan VIVE lanzado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. No obstante, reconoció que la edición revisada de este programa está funcionando mejor, aunque explicó que no es suficiente. En este sentido, recordó que las ayudas introducidas por Alemania aumentarán las ventas de coches en ese país en 300.000 unidades este año.
La patronal de fabricantes Anfac, ha reconocido que el Plan VIVE 2, complementado por el esfuerzo comercial de las marcas, está empezando a funcionar, a pesar de los inconvenientes para que las financieras de las firmas accedan a las líneas ICO. No obstante, Anfac advierte de que las fuertes caídas de las ventas registradas en los dos primeros meses del presente ejercicio ponen de manifiesto que las 14.319 operaciones acogidas al Plan VIVE hasta mediados de febrero son «insuficientes» para generar una demanda adicional en el mercado. Además, la organización destaca que debe tenerse en cuenta que la asignación presupuestaria para el Plan VIVE se limita a 700 millones de euros para este año, lo que equivale a un máximo de 70.000 operaciones si no se amplía la dotación.



