El desempleo continuará avanzando a pasos agigantados a lo largo de este año y el próximo, según los cálculos del servicio de Estudios del BBVA que prevé que en 2009 España llegará a los 4,1 millones de desempleados y la cifra se elevará a 4,5 millones en 2010, en el entorno del 20% de la población activa.
El economista jefe del banco y director de su servicio de estudios, José Luis Escrivá, explicó ayer que ante una situación como esta es necesaria una reflexión «en profundidad» sobre el mercado de trabajo, y hay que acometer cuanto antes una reforma laboral de calado, informa Efe.
El BBVA, que pronostica una contracción del PIB del 2,8% para este ejercicio, propone que dicha reforma incluya la creación de un «contrato indefinido único» para los nuevos puestos de trabajo, cuyos costes de despido aumenten según lo haga la antigüedad de los trabajadores. Este tipo de contrato permitiría, a su juicio, reducir la diferencia entre los trabajadores fijos y los temporales, una «asimetría» que perjudica fundamentalmente a los jóvenes y a las mujeres.
Se propone, además, un «seguro de despido» como el que hay en Austria, que se vaya acumulando durante la vida laboral y revierta en el trabajador cuando empiece a cobrar la pensión.
Estas medidas se sumarían a la propuesta de reducir en 3,5 puntos las cotizaciones sociales y compensar esta caída de la recaudación aumentando en dos puntos el IVA, lo que creen que supondría la creación de 280.000 empleos. Además el servicio de estudios de la entidad financiera propone descentralizar la negociación colectiva porque el actual sistema «es muy rígido» y el crecimiento de los salarios, como en otros países, debería responder más a ganancias de productividad.
El BBVA propone, además, que se eliminen las cláusulas de revisión salarial que ligan los salarios a la inflación.
También la OCDE pide a España una mayor flexibilidad laboral y abaratar las indemnizaciones por despido. «Hay que flexibilizar el mercado de trabajo para que los empresarios tengan interés en contratar», apuntó el secretario general de la organización, Ángel Gurría.
En su opinión, el hecho de que ahora se estén destruyendo empleos demuestra que en la medida en que haya un esquema más flexible, los empresarios tendrán mayores posibilidades de contratar o de mantener la gente empleada a menor costo, mientras la propia situación del mercado lo permita, informa Ep.
Asegura el organismo internacional que sería conveniente que el Gobierno permita a las empresas derogar más fácilmente la aplicación de los acuerdos salariales y favorecer la supresión de la cláusula de revisión ligada a la inflación. Para la OCDE el actual nivel de indemnizaciones segmenta el mercado laboral y dificulta la plena inserción de mujeres, jóvenes e inmigrantes, con el consiguiente efecto negativo para la productividad.
Asimismo, Gurría abogó por que España mejore sus resultados educativos.


