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Sábado, 28-02-09
ANA MARTÍNEZ/JOSE LUIS JIMÉNEZ
SANTIAGO. «Nos conviene una presidencia socialista y no otra que nos confronte con el gobierno de España». Es el mensaje desesperado de Emilio Pérez Touriño, que consigna al «voto útil» que apuesta por el «gobierno amigo» -un término que desprecia- toda su esperanza de revalidar en el cargo. El candidato gallego, abrigado por su jefe de filas, José Luis Rodríguez Zapatero, y por el vasto desembarco de Moncloa (diez ministros desde enero), incide en que se rentabilice esta coyuntura política.
Emilio Pérez Touriño, que con su jefe de filas José Luis Rodríguez Zapatero, proclamó el «no a la abstención, por ser la opción más triste de todas», se equivó en su defensa tardía de su socio estos tres años y medio, el nacionalista Anxo Quintana, y de su conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez. «Cuando no hay principios, convicciones, propuestas o valores, únicamente los ciudadanos de mí tierra, con el bisturí de las urnas, podrán extirpar ese cáncer que recorre el PP», proclamó y añadió que «este modelo de campaña ha demostrado la expresión más burda de la metástasis del PP».,
Aconsejado por el rector de su campaña, el vicesecretario general José Blanco, ha encarado la recta final con un raso análisis autocrítico: «Hicimos muchas cosas y cometimos errores; quiero repararlos en los próximos cuatro años». Ni una sola palabra para los 2,2 millones de euros de la remodelación de las tres plantas del Área de Presidencia; los 4 de las tres salas de la Xunta; y los 480.000 euros de su cuarto coche oficial, un A8 con una dotación de elevadas prestaciones.
En su reprobatoria ha sido más rígido, incluso, con el BNG, su socio en San Caetano. El aspirante del PSOE admite, en la intimidad, que si no fuese por la «cola que arrastra», en referencia a los de Anxo Quintana, su partido crecería en Galicia. Cuenta que, de reeditarse el bipartito, deberá revisar aquellas áreas en las que la cuestión lingüística se ha sobredimensionado y recuperar las «galescolas», a las que se refiere siempre como escuelas infantiles, en su afán de liberarlas de cualquier matiz ideológico. En sus discursos va desvelando todas estas maniobras, con algún rejonazo furtivo.
El líder del PSdeG ha prometido diez mil nuevas plazas para estos centros. Y garantiza que los vigilará «de cerca». Su oferta de supervisión se produjo justo después de que el ala nacionalista, a cinco semanas de las elecciones de mañana, convocase 271 plazas de empleo público de personal laboral fijo correspondiente al año 2008: 176, el grueso, en galescolas; 85, en residencias; y las 10 restantes en los servicios centrales del Consorcio Gallego de Servicios de Igualdad y Bienestar.
Baño de masas en Orense
Rajoy quiso estar con Núñez Feijóo en el cierre de la campaña, que los populares llevaron al Pabellón de Los Remedios de Orense, donde congregaron a más de 5.000 personas, el segundo acto más multitudinario de la caravana popular. Rajoy calentó a la parroquia recordando los escándalos por despilfarro del bipartito, brindándole a Feijóo la oportunidad de pedir el voto por última vez y recetar unidad para combatir la crisis. Entre los populares se respiraba euforia muy contenida, porque veían posible la mayoría absoluta.
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