Sábado, 28-02-09
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, llamó ayer a los dirigentes del PP «francotiradores» contra instituciones como la Justicia y les instó a volver a la lealtad institucional. Lo hizo desde la mesa de ruedas de prensa del Consejo de Ministros, tras expresar la «preocupación» del Ejecutivo por los ataques de los populares contra el juez instructor del «caso Gürtel», Baltasar Garzón, la Fiscalía General del Estado y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Según De la Vega, Mariano Rajoy debe «aplicar» al PP la receta de dimisión que aplica a los demás, en clara alusión a la implicación en el sumario del tesorero del partido, Luis Bárcenas, y del eurodiputado Gerardo Galeote. El presidente del PP, insistió, «debería saber» que los españoles tienen derecho a exigirle, si aspira a liderar el país, «un poco de responsabilidad y lealtad institucional».
La portavoz del Ejecutivo afirmó que «las instituciones democráticas deben estar siempre, y digo siempre, a salvo de los francotiradores, vengan de donde vengan, y en este caso, los ataques vienen de los dirigentes del PP». En concreto, María Teresa Fernández de la Vega se sorprendió de que el Grupo Popular quiera que Ru-balcaba explique las actuaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, porque éstas actúan en función de Policía Judicial, a las órdenes de Garzón.
La vicepresidenta insistió al PP en que debe poner fin a su estrategia de «descalificación horrorosa» de los demás y opte por mirar hacia adentro y «depurar responsabilidades». El PP, recalcó, está agujereando «los mimbres» del Poder Judicial siguiendo con su tradicional estrategia de extender «sombras» sobre el funcionamiento normal y democrático de las instituciones. «Ya es tiempo de que el PP asuma sus únicas y propias responsabilidades» -prosiguió- porque «va siendo hora» de que Rajoy «guarde las formas» y de que la misma responsabilidad que exige a los demás de manera incesante, se la aplique a los suyos cuando son cogidos en actuaciones irregulares, como en el «caso Gürtel».
Por su parte, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, denunció que todos los aforados del PP de las comunidades Valenciana y de Madrid están «bajo sospecha» por la actuación de Garzón en este «proceso kafkiano». Barberá denunció «el nivel de indefensión» del PP.
Preguntada por su reunión con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, en la mañana en que los medios imputaron a este en la trama, la alcaldesa admitió que jueves y viernes pasados fue «muchas veces a estar con él para compartir la situación de indefensión» en la que se encuentra.
No es imparcial
El ex fiscal general del Estado Eligio Hernández se sumó a las críticas contra el juez Garzón, de quien aseguró que «es lo que nunca debería ser un juez» y que «ni lo está haciendo bien ni ha sido nunca imparcial». El que fuera máximo responsable del Ministerio Público con Felipe González sostuvo que el «caso Gürtel» podría ser anulado por la forma de actuar del magistrado, que ha vulnerado «el principio de imparcialidad objetiva», informa Ep.

