Sábado, 28-02-09
Aplicando la máxima clásica de que «la letra, con sangre entra», el Gobierno municipal madrileño aprobó ayer la ordenanza de limpieza, que endurece sensiblemente las sanciones y penaliza determinadas actuaciones, como no separar correctamente la basura domiciliaria con multas de hasta 750 euros, ensuciar las calles o realizar grafittis. La oposición fue muy crítica con la norma, y su promotora, la concejal Ana Botella, la defendió porque con ella «se multa a los que perturban los derechos de la mayoría».
En términos generales, las infracciones leves pasan de 60 a 750 euros, multiplicándose por 12; las graves, de 90 a 1.500, casi 17 veces más que antes; y las muy graves, de 150 euros hasta 3.000 euros, 20 veces más. «Una subida del 1.700 por ciento», concluyó el socialista Pedro Santín. Criticó, por ejemplo, que se multe con 750 euros «a un niño que tira migas de pan, una colilla arrojada a la calle o un papel que tiras o se te cae y no recoges», o con 1.500 «no retirar de la acera un excremento de tu perro, u orinar en un árbol». Más aún, insistió el concejal, «escribir aquello de «fulanito está por menganita» se multará con 3.000 euros, y si se es reincidente, por la pasión del amor, se llegará a los 6.000 euros», criticó.
El «afán recaudatorio» de la norma indigna al socialista, y también a la concejal de IU, Raquel López, quien dijo que «se trata a los madrileños como contribuyentes, y no como ciudadanos», y protestó porque se multe «con 750 euros por regar las plantas o porque se nos caigan unas pipas». Tachó además de «insolidario» multar con 750 euros a quien rebusque entre la basura. En este sentido Ana Botella, recordó que la ordenanza «trata de defender los derechos de la mayoría y de multar a los que perturban los derechos de esa mayoría».
Añadió además, respecto a la sanción por rebuscar en la basura: «Me niego a vivir en una sociedad en la que yo tenga que aceptar que hay personas que van a rebuscar en la basura para comer». Y recordó que el Ayuntamiento «tiene una amplia red de atención social y un Samur Social». Pidió a la oposición que distingan entre las personas necesitadas y «los piratas de la basura».
La nueva ordenanza de limpieza sanciona también por el abandono de vehículos en la vía pública, que se tipifica por primera vez como infracción grave, con multa de hasta 6.000 euros. También se exigirá a los organizadores de actos públicos -excepto manifestaciones- una fianza por los costes de limpieza.

