Sábado, 28-02-09
Sacyr Vallehermoso presentó ayer sus resultados de 2008 que, como temía buena parte del sector, se han adentrado en los números rojos. El grupo que preside Luis del Rivero presentó unas pérdidas netas de 176,75 millones de euros contra el beneficio de 672,9 millones que obtuvo en 2007. Buena parte de la culpa, pero no toda, la tiene la aventura francesa que la compañía vivió con Eiffage y que acabó con la venta de esta participación.
Una operación, sin la cual, Sacyr Vallehermoso «tan sólo» reduce su beneficio a la mitad y logra apuntarse un saldo positivo de 300,54 millones. No obstante, Eiffage no es el origen de todos los males de la compañía constructora ya que su modelo de negocio tiende a agotarse: de los citados 300 millones que se apunta de beneficio, 234 millones tienen su origen en la participación del 20% que ostenta en Repsol. Aún así, la compañía que preside Luis del Rivero defendía ayer la calidad de sus resultados dada la negativa coyuntura por la que atraviesa el sector de la construcción.
Rebajar deuda extra
Sin embargo, el sindicato de los bancos prestatarios de Sacyr no celebró estas cifras precisamente. El grupo constructor acumula una deuda bruta de 15.180 millones y las entidades financieras quieren que utilice parte del efectivo que obtendrá con la próxima venta de Itínere a rebajar deuda de forma adicional a la liquidación del pasivo correspondiente a la propia Itínere.
El grupo constructor se ha avenido a rebajar su pasivo pero echa números para ver cómo y en qué medida.
Crece la deuda con acreedores
No en vano, con la desinversión de su filial de autopistas, el grupo constructor obtendrá «cash flow» por 2.500 millones de euros que tendrá que repartir entre cubrir sus vencimientos de deuda, financiar las concesiones que mantiene y también alimentar su negocio. Y es que según el balance de situación consolidado presentado ayer por Sacyr su deuda contraída con acreedores no financieros a largo plazo se disparó a largo plazo un 46% en 2008
En el corto plazo, su pasivo frente a acreedores (en su mayoría proveedores) ha aumentado el 13%. Éste es precisamente uno de los ratios que más preocupa a los bancos dado que los suministradores de material tienen menor fortaleza para aguantar las deudas de terceros y son más proclives a iniciar reclamaciones.
De hecho, Sacyr advierte en su informe que «se han incrementado los riesgos de mercado del grupo como consecuencia de la reducción de liquidez de los mercados y de la evolución del sector inmobiliario» en España. Con el objetivo de rebajar esta exposición, ha puesto en marcha contratos de cobertura que le protejan de posibles alzas futuras de los tipos de interés. Así, ha logrado rebajar sus riesgos por tasas crediticias convirtiendo a tipos de interés fijos el 11% de su deuda. Sus préstamos en tasa variable se mantienen por encima de la mitad del total pero se rebajan del 63% en 2007 hasta el 52% en 2008.


