Miércoles, 25-02-09
Si la Ley del Tabaco (28/2005) hubiera sido más restrictiva y hubiera prohibido fumar en todos los locales de ocio y restaurantes se hubiera podido evitar la muerte de 1.000 trabajadores del sector de la restauración. A estas muertes habría que sumarle otras 1.200 de personas que han sufrido una exposición pasiva al humo, por lo que se podrían evitar casi 2. 200 defunciones.
Así lo apuntan los resultados de dos estudios realizados conjuntamente por el Instituto Catalán de Oncología (ICO) y la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB). Los trabajos, presentados ayer, revelan también que en los locales donde está permitido fumar la concentración de nicotina en el ambiente es un 37, 2 por ciento mayor. Los estudios aparecen en una época de máxima sensibilidad, en la que la consellera de Salud, Marina Geli, ha vuelto a insistir sobre la necesidad de endurecer la normativa.
El estudio titulado «Impacto de la Ley del Tabaco española en la exposición al humo ambiental del tabaco de los trabajadores de la hostelería» está basado en una muestra de 431 trabajadores de pubs, bares, restaurantes y discotecas de Galicia, Cantabria, Islas Baleares, Valencia y Cataluña y un grupo de control de empleados del mismo sector de Portugal y Andorra, informa Efe. Los resultados señalan que los 137 trabajadores no fumadores muestran que la concentración de cotinina -derivado de la nicotina- en saliva se reduce un 63,7% en los trabajadores de locales libres de humo. En los establecimientos con zonas de fumadores el descenso es «sólo» del 20,3%.
Concentración de cotinina En los locales sin restricciones del consumo de tabaco se ha producido un aumento del 20,6% de la concentración de cotinina en la saliva. Entre en un 80 y 85% de los locales de menos de 100 metros cuadrados se permite fumar y en el resto de locales «no se cumple siempre la ley».

