Miércoles, 25-02-09

Decenas de desaparecidos. Cientos de muertos. Miles de inmigrantes clandestinos llevan años arriesgando su vida en busca de un sueño. Sin embargo, a muchos de ellos la muerte se les aparece en plena travesía.
Canarias sigue siendo el epicentro del drama de la inmigración ilegal con un precio demasiado elevado para muchos. La travesía de la muerte en cayuco o patera desde África hasta las Islas se ha cobrado la vida de cientos de africanos.
El mar se ha tragado las ilusiones de menores, mujeres y adultos que lo dejan todo en busca de la tierra prometida. El océano se tiñe desde hace ya mucho tiempo de tragedia. El naufragio de una patera en las costas de Teguise, en Lanzarote, y que se cobró la vida de 25 «sin papeles», será recordado como uno de los episodios más trágicos del drama de la inmigración clandestina que azota, desde hace varios años, a las costas canarias.
Cuatro niños pequeños, una niña y tres niños de entre 8 y 11 años; dos mujeres adultas y 19 varones adultos es el catastrófico saldo de otro episodio que engrosa la ya abultada lista de fallecidos en pateras y cayucos en las Islas.
Sin embargo, los 25 cadáveres del naufragio de Lanzarote, sin contar el cuerpo que todavía no se ha encontrado en las costas conejeras, no son los únicos «sin papeles» que se han convertido en víctimas al cruzar la travesía de la muerte que separa África de Canarias. Lejos queda ya aquella fecha del 28 de agosto de 1994.
Ese día, dos jóvenes marroquíes, B.A.A., de 22 años y B.B.M, de 24, fueron los dos primeros de huir de su país en patera. Hicieron una travesía de doce horas que desembocó en las costas de Fuerteventura. Era la primera patera que arribaba a Canarias.
Nueve ahogados
Sin embargo, no tan lejos queda el primer naufragio de una patera en las costas canarias. Fue el 26 de julio de 1999 frente a Morro Jable, al sur de Fuerteventura. Se ahogaron nueve jóvenes marroquíes. Casi diez años después, y a unos 150 kilómetros al norte, se volvieron a repetir las escenas dantescas del rescate de los cadáveres. En ambos casos, estaban a unos pocos metros de la playa.
Desde aquel primer accidente con fallecidos se han contabilizado alrededor de 70 naufragios en las aguas que separan el continente africano del Archipiélago, según los datos consultados por ABC. Algunas organizaciones cifran entre 3.000 y 8.000 los inmigrantes desaparecidos en alta mar en su intento de alcanzar el Archipiélago. Ni el SIVE ni el Frontex han impedido el goteo de muertes.
Este periódico ha recabado las principales tragedias que llevan dejando un dramático saldo de muertos y desaparecidos entre el continente africano y Canarias.
Un caso dramático fueron los cinco muertos y 10 desaparecidos al hundirse en las cosas del Sahara la barquilla en la que viajaban rumbo a Canarias. Esto ocurrió en 29 de noviembre de 1999.El 12 de marzo de 2001, el saldo fue de un muerto, 13 desaparecidos y tres supervivientes tras naufragar una patera cerca de Bojador en su rumbo a las Islas. El 30 de mayo de 2001 desaparecieron 15 inmigrantes frente a las costas majoreras cuando iban a ser interceptados por la Guardia Civil. Un accidente similar se repitió el 13 de agosto de 2004, con un cadáver recuperado y 32 desaparecidos.
El 30 de julio de 2001 se pierde el rastro de una patera en el mar de Alborán, con 30 inmigrantes a bordo. El 4 de agosto, sólo 19 de ellos llegaron a la costa de Alhucemas (Marruecos), tras disputas entre todos los ocupantes por falta de comida y espacio. Once desaparecidos. El 23 de agosto de 2001 murieron nueve jóvenes subsaharianos en la isla de Lobos, cuando el patrón de la patera les obligó a saltar a pocos metros de la playa en una zona de rocas. Los que no sabían nadar se ahogaron o murieron al ser golpeados por las olas.
Cerca de la residencia real
En 2002 se produjeron dos naufragios en la isla conejera, en Los Ancones y en los alrededores de la residencia real de La Mareta, con un total de 17 muertos. Dos años después fallecieron otras tres personas en las costas de Haría, al norte. El 24 de abril de 2002 murieron doce personas en Teguise, en Lanzarote. La patera fue encontrada semihundida en la zona costera de Punta de Los Ancones.
El año 2003 fue especialmente trágico. El 15 de enero del año 2003, en el barranco del Mal Nombre (Fuerteventura) naufraga una patera con el triste balance de 9 muertos y cinco desaparecidos. A comienzos de junio, a dos millas del Faro de la Entallada naufraga una patera y mueren 4 de sus ocupantes y otros 8 se dan por desaparecidos. El 10 de junio, a 800 metros de El Hamed (Fuerteventura) vuelca una patera y deja 7 muertos y dos desaparecidos.
El 31 de julio de ese mismo año, a seis seis millas de Giniginamar, en Fuerteventura, 15 inmigrantes que intentaban alcanzar la isla a bordo de una patera sobrecargada desaparecen en el mar al volcar cuando iban a ser rescatados. Un día más tarde once fallecen en Jacomar (Fuerteventura). El 2 de diciembre, a 23 millas de Gran Tarajal desaparecen 15 inmigrantes al zozobrar su barcaza.
El 13 de agosto de 2004 un total de 32 «sin papeles» desaparecen al zozobrar la patera en la que navegaban en Fuerteventura. En la barcaza viajaban 39 subsaharianos, uno falleció y seis fueron rescatados.
El 1 de octubre de 2005 perdieron la vida 17 personas al naufragar a sólo 27 millas de tocar tierra. Se recuperaron tres cuerpos. Todo ocurrió en la costa oriental de Fuerteventura. En noviembre de ese mismo año, seis subsaharianos mueren al naufragar la barcaza en la que viajaban a 240 millas al sur de Gran Canaria. Entre 12 y 14 pudieron desaparecer.
32 desaparecidos
Ya en el año 2004, el 13 de agosto se produce uno de los naufragios con un mayor número de desaparecidos (32 «sin papeles»), tras volcar su patera en aguas de Fuerteventura. Seis personas fueron rescatadas y otra falleció. El 28 de noviembre dos inmigrantes africanos mueren y catorce desaparecen tras volcar la barca en la que viajaban a cinco millas de la costa de Pozo Negro, en aguas de Fuerteventura.
En 2005, el 1 de octubre, también en aguas de Fuerteventura, se produce un naufragio con tres inmigrantes muertos y 14 desaparecidos al zozobrar la frágil embarcación en la que viajaban, junto a otras diecisiete personas. El 28 de noviembre seis subsaharianos pierden la vida al naufragar la barcaza en la que viajaban a 240 millas al sur de Gran Canaria por el fuerte oleaje ocasionado por la tormenta «Delta». Entre 12 y 14 pudieron desaparecer.
En 2006, concretamente el 15 de marzo, el buque Esperanza del Mar recuperó 25 cadáveres a 400 millas de Canarias y 70 de Mauritania. Eran todos varones de origen subsahariano y los muertos iban equipados con chalecos salvavidas.
El 27 de noviembre de 2006 se hunden dos pateras en aguas del Sahara Occidental, con el resultado de 14 muertos y 17 desaparecidos. Veintidós africanos mueren de frío en un cayuco que había salido de Casamance (Senegal). Esto ocurrió en diciembre.
Ya en 2007, el 19 de julio Salvamento Marítimo rescata a 48 inmigrantes y tres cadáveres tras naufragar un cayuco a unas 98 millas de Tenerife. Los supervivientes señalaron que los desaparecidos eran otras cincuenta personas.
En octubre de, cincuenta y seis personas pierden la vida al quedarse sin gasolina la embarcación en la que viajaban hacia Canarias. El patrón, único superviviente del suceso, es rescatado por el pesquero español Tiburón III. Un par de semanas antes, unos 150 inmigrantes murieron al partirse en dos el cayuco que les llevaba hasta Canarias.
Los 25 cadáveres del naufragio de Lanzarote no son los únicos «sin papeles» convertidos en víctimas al cruzar desde África a Canarias _ Algunas organizaciones cifran en miles los muertos y desaparecidos en alta mar entre una y otra orilla
EFE
Uno de los menores fallecidos en el naufragio de Lanzarote es sacado del mar por los servicios de emergencia

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