
Pedro Solbes, durante la V Conferencia Internacional de ABC. Foto: Ignacio Gil
Actualizado Martes, 24-02-09 a las 13:39
Dicen los que conocen al vicepresidente económico que es un maestro en la ironía. Y ayer volvió a hacer gala de ello. Durante la V Conferencia Internacional de ABC «Europa y América ante los cambios» y a preguntas del director de este diario,
Solbes afirmó sentir «envidia» del ya ex ministro Bermejo por cesar en su responsabilidad. Desde Moncloa se apresuraron a decir que «no hablaba en serio» y el presidente del Gobierno aseguró por la noche que se trataba de «una broma» porque «está entregado en el día a día».
Pero no es ésta la primera vez que a Pedro Solbes se le nota incómodo en su cargo. Solbes se ha desmarcado en varias ocasiones de la línea oficial del Gobierno y ese distanciamiento ha dado lugar a algunas contradicciones llamativas. Una de ellas tuvo lugar a finales del año pasado, cuando Solbes afirmó que no había «margen de maniobra» contra la crisis, un día después de que el presidente del Gobierno anunciara nuevas medidas para ayudar a los parados.
Solbes subió enteros en las filas socialistas en el debate preelectoral contra su oponente en el PP,
Manuel Pizarro, y Zapatero le hizo repetir en su responsabilidad económica. Y es que Solbes era un valor seguro. Sin embargo, la negación de la profunda crisis económica y la presentación de unas
cuentas públicas que no cuadraban con la dura realidad, como finalmente tuvo que reconocer el propio ministro, han terminado por minar esa confianza y solvencia que destilaba el que ya fuera ministro de Agricultura y Pesca y de Economía con Felipe González.
A finales del año pasado, en otro foro público, Solbes volvió a hablar de su «cansancio», aunque eludió aclarar su futuro político más inmediato y se limitó a contestar que
«a ciertas edades» uno se plantea «qué tiene que hacer en la vida también». Y fue más allá, dijo que
no tiene intención de presentarse a las próximas elecciones generales, que se celebrarán en 2012. «Mi futuro político es el de alguien que ha tenido que estar en este tipo de trabajo y de actuaciones durante toda su vida profesional, pero hay momentos en los que a ciertas edades, uno piensa qué tiene que hacer en la vida también». Y de nuevo Zapatero frenó su adiós, habló de su ironía y volvió a salir en apoyo de su ministro, del que dijo que acumula una «larga y fecunda» trayectoria de servicio a la tarea pública, desde distintas responsabilidades pero siempre con un resultado «exitoso».
Y a principios de este año volvió Solbes a insistir en su agotamiento. Acababa de presentar las
peores previsiones para la economía española con un escenario de recesión prolongada, paro, deuda y déficit público y en una entrevista en el diario «El País», el vicepresidente económico se volvió a declarar sin ideas: «Hemos utilizado todo el margen que teníamos contra la crisis».